LA PATRIA | MANIZALES
La tristeza para la familia de José Alejandro Giraldo Pineda, de 18 años de edad, asesinado el pasado 23 de noviembre en el barrio Turín (Villamaría), no para. Pese a que el supuesto homicida, Néstor F. G., alias Yaqui, de 27 años, se entregó y aceptó cargos el pasado viernes, los allegados a la víctima creen que la medida de detención domiciliaria es injusta, al igual que el hecho de que lo hallan juzgado por homicidio simple y porte de armas, y no por homicidio agravado.
A Giraldo Pineda le pegaron tres tiros, a las 3:35 de la mañana, cuando estaba con una amigo en la carrera 6 con calle 22, de ese barrio. Mientras el acompañante compraba unas cervezas, el fallecido se fue para una esquina a orinar, lo que aprovechó el sicario, escondido detrás de una buseta, para dispararle. José Alejandro, al día siguiente, empezaba a laborar en una camioneta que le compró su padrastro.
Las investigaciones de la Sijín de Villamaría esclarecieron el hecho. Hallaron el arma homicida y la chaqueta azul oscura con capota gris, que portaba el supuesto asesino el día del ataque. Además, una cámara de seguridad registró cómo alias Yaqui merodeaba la zona desde minutos antes y cómo se camufló detrás de una buseta, para luego atentar contra el joven. Antes estas evidencias, se entregó.
En la audiencia de control de garantías, lo juzgaron por homicidio simple y porte ilegal de armas. Además, le dieron detención domiciliaria porque no tiene antecedentes, trabaja en una empresa y, según los vecinos, es una buena persona.
La defensa del acusado habló de que fue un caso fortuito, pero las cámaras muestran que había intención de cometer un delito. Al parecer, el fallecido tenía problemas por hurtos de celulares y robos en el sector, junto a su grupo de amigos, y el atacante tomó justicia por sus propias manos. La idea del homicida, según dijo, era asustar al combo de muchachos, pero aprovechó que Giraldo Pineda fue a orinar cerca de donde se escondía, para consumar el hecho.
Ayer, José Jesús Pineda, abuelo del muerto, se mostró indignado. Primero, se preguntó por qué la audiencia fue en Manizales y no en Villamaría, donde ocurrieron los hechos. Segundo, le parece inaudito que lo juzgaran por homicidio simple, pues cree que fue agravado. Además, que le dieran casa por cárcel pues, según él, el asesino no es tan buena persona y amenazó a quienes declararon en su contra. Aclaró que su nieto no era ladrón, ni tenía denuncias por casos de ese tipo, pero que sí era amigo de muchachos malos. "Creo que alguien le pagó a alias Yaqui para matar a mi nieto. No tenemos garantías, nos sentimos en peligro".
Las autoridades indicaron que las amenazas a los testigos no son ciertas y que el supuesto homicida ya no vive en Turín. La Fiscalía explicó que sí es posible hacer las audiencias en un municipio diferente, por los turnos de disponibilidad y permanencia de los jueces de control de garantías.
Alias Yaqui podría pagar una pena de 17 años de prisión.
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