
LA PATRIA | MANIZALES
Sandra Milena estaba nerviosa. A las 3:00 de la tarde de ayer sabría qué pena le impondrían por asesinar al que fue su compañero sentimental durante 13 años.
Ella llegó temprano al Palacio Nacional, con al menos 10 familiares. Incluso, entró a una sala que no era la asignada para su caso.
A las 3:04 arrancó la lectura de sentencia. Se ubicó a la derecha, en el puesto de los acusados, y tomó varios sorbos de agua. Atrás sus acompañantes se daban la bendición y cruzaban las manos mirando al cielo.
15 minutos después el Juez Segundo Penal del Circuito leyó la condena: dos años, nueve meses y 16 días. Sus familiares se miraron a los ojos, pero cuando anunciaron que la pena es excarcelable, lloraron, sonrieron y levantaron los dedos pulgares de sus manos. La sentencia fue por homicidio agravado cometido en circunstancias de ira e intenso dolor, lo que le permitió rebaja de pena. Además, se entregó el día de los hechos.
La mujer, de 39 años y madre de dos hijas, aceptó el pasado 29 de abril que asesinó, con arma blanca, a su compañero sentimental, Édgar Escobar Pirazán. El hecho ocurrió en la madrugada del 4 de octubre del 2015 dentro de una casa en Barrios Unidos (Manizales).
Ella apuñaló a su pareja en el pecho y en la cabeza. Las investigaciones indicaron que ambos disfrutaban de una fiesta en la casa de un vecino.
"A las 4:00 de la mañana decidieron seguir en su vivienda. Édgar puso música a alto volumen, situación que molestó a su suegra, que le llamó la atención. El hombre, con varios tragos encima, insultó a la señora. Sandra Milena mostró disgusto con su compañero y este reaccionó golpeando a la suegra y dañando un televisor. Luego la hija menor de Sandra se metió a defender a su madre, pero Édgar también la golpeó. Esto sacó de casillas a Sandra, que fue a la cocina por un cuchillo y apuñaló a su compañero", relató la Fiscalía 21 seccional.
Cuando Sandra vio tan mal a Édgar llamó a las autoridades y reconoció su responsabilidad. Lo llevaron a un centro asistencial, pero murió.
Los allegados a Édgar, de 36 años, narraron que era recurrente que la pareja peleara cada que bebía. De hecho, cada que eso pasaba, el hombre se refugiaba en la casa de una tía.
Al fallecido lo apodaban el Corre, por manejar rápido en su moto de 80 c.c. Era fabricante de cocinas integrales, puertas y armarios.
Por el monto de la pena, Sandra Milena queda con libertad condicional, pero no puede salir del país, debe informar de cualquier cambio de residencia y no debe cometer más delitos. Cuando el juez terminó la audiencia, la condenada y sus familiares se abrazaron dentro y fuera de la sala, sonrieron y respiraron profundo.
Carlos Alberto, tío del fallecido, le dijo a LA PATRIA en octubre pasado: “Uno esperaba que lo mataran en tropeles, porque era muy acelerado, pero nunca que fuera la compañera sentimental".
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015