Juan Martín Dussan López


La alcaldesa electa de Bogotá me sorprendió con una afirmación que hizo: “Ningún alcalde electo representa a la ciudadanía en las calles”.
En Colombia tenemos un sistema democrático, que cuenta con una democracia directa: las elecciones, referéndum o plebiscitos y que en su mayoría es gobernada por medio de una democracia representativa. Es decir, los votantes están representados por unas personas que elijen por medio del voto en las urnas.
Según cifras oficiales en Colombia marcharon 207.000, dado unas estimaciones de El Espectador esa cifra se acercaría a los 500.000, es decir con la versión del periódico, no marcharon ni el 5% comparado con los votantes que eligieron al presidente.
En Manizales, hablando con diferentes personas me dicen de un estimado no oficial entre 2.000 y 3.000 personas que marcharon, es decir promediando la cifra nos da que salieron a marchar aproximadamente un número que equivale al 5% de los universitarios. Ni siquiera en las cifras más optimistas se acerca el número al 10% de los universitarios que hay en Manizales.
El presidente se reúne con los alcaldes y gobernadores electos democráticamente, pero ahora dicen que la agenda política del gobierno tiene que girar hacia un diálogo no con ellos, si no con los representantes de los que salieron a marchar. ¿Quiénes son estos representantes? ¿Quién los escogió? ¿Cómo se escogieron? En este momento veo muchos políticos oportunistas que quieren aprovecharse de estas marchas para lograr lo que no lograron en las urnas.
Retomando las palabras de la alcaldesa electa, si ella no puede representar los deseos de los Bogotanos frente al gobierno nacional ¿Para qué elegimos a un alcalde?
Si las marchas de un pequeño porcentaje de la población (vs votantes) son los que definen la agenda política y las acciones que debe tomar el presidente ¿para qué un plan de gobierno por el que votaron millones?
En ningún momento quiero atacar el derecho de una marcha pacífica, ni mucho menos las razones por las que marchan. Lo que me cuestiono es ¿para qué elegimos representantes en nuestra democracia? si una pequeña parte de la población que marchó pretende imponer la agenda.
El pueblo habla y el gobierno debe escuchar, porque la democracia significa eso, el poder del pueblo. Pero viene la cuestión ¿Qué es más pueblo? ¿miles de marchantes o millones de votantes? ¿Cómo se debe gobernar en Colombia? ¿Con el mandato democrático de los votantes o por medio de los que logren más ruido en las redes sociales y en la calle?
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