Juan Camilo Arroyave


Es el momento en el cual se encuentra hoy Colombia. Las decisiones que se toman desde el gobierno nacional están motivadas, aparentemente, por la presión social que están ejerciendo miles de colombianos en las calles. Sin embargo, cuando se revisan estas, únicamente las 2 reformas planteadas (Tributaria y de Salud) y la salida del exministro Carrasquilla están acordes con las demandas que reclaman los ciudadanos en las calles. Las demás, atienden a una aparente voluntad de cambios que simplemente responden a enroques al interior del gobierno y sofismas que pretenden apaciguar los ánimos en las calles del país.
Y es que a cerca de 15 meses de acabarse el mandato del presidente Iván Duque, el país no logra avizorar una ruta clara para consolidar, por lo menos, su legado. Al margen de la agudización del contexto social colombiano producto de una pandemia que aún avisa nuevos picos de contagio y con unas cifras incipientes en materia de vacunación, cada sector social, cultural, político y económico tiene algo por reclamar y están en las calles protestando.
Por un lado, el grupo de las centrales obreras, sindicatos de educadores y algunos sectores estudiantiles integran lo que se ha denominado el Comité Nacional del Paro, quienes reclaman al gobierno, además de condiciones para el desarrollo de la movilización social pacífica en Colombia, algunos puntos resumidos en un pliego de peticiones presentado en 2020 al gobierno de Iván Duque, al cual apenas ahora se le presta atención.
Por otro lado, un grupo diverso de ciudadanías que han sumado sus voces e intenciones a movilizarse a favor de una agenda amplia que, en la mayoría de eventos que han rodeado este tiempo de paro, se escucha al unísono: El rechazo al Gobierno actual de Colombia que representa al Uribismo en el poder, el rechazo a la brutalidad policial que ha desencadenado una oleada de violencia estatal y la demanda de cientos de jóvenes y otros actores históricamente discriminados por oportunidades, reconocimiento y respeto por parte del Estado.
Cada sociedad tiene su historia y sus momentos. Ante la singularidad de este tiempo que vive Colombia, muchos tratamos de revisar las experiencias de otras naciones como la chilena que han transitado coyunturas recientes y similares, dando como resultado la discusión de una nueva Constitución Política (Ver editorial de La Patria del 19 de mayo de 2021: “La nueva carta chilena”: https://bit.ly/3fwJbcM). Sin embargo, una Asamblea Constituyente como la configuró hace poco Chile (con la penosa cifra del 50% de abstención), es una de tantas reivindicaciones de las voces que se escuchan hoy en medio de la protesta social colombiana.
Así como una nueva Constitución, y entre tanta demanda y reivindicación donde se escucha la exigencia de la renuncia de funcionarios como el ministro de la Defensa o la del mismo presidente Iván Duque, a 30 días de paro, es evidente que ni el gobierno nacional proyecta el ocaso de la movilización, ni los promotores del paro y las ciudadanías que luchan por sus ideas en las calles contemplan el fin de la misma.
En ese escenario confuso se encuentra hoy el país, esto es, sin rumbo fijo.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015