Héctor Miguel López Castrillón


En los últimos años se han reactivado algunos debates acerca de la naturaleza institucional, la cultura organizacional y las funciones de la Policía Nacional de Colombia, que ameritan un análisis detallado en aras de contribuir a la toma de decisiones en el marco del nuevo gobierno. Por lo anterior, me permito exponer el primero de varios argumentos que espero desarrollar en próximas entregas. La pregunta es: ¿la policía colombiana sufrió un proceso de “politización” a partir del 9 de abril de 1948 y su posterior integración al Ministerio de Defensa en 1954?
La entidad policial se ha visto permeada por los vaivenes de la dinámica partidista y los conflictos faccionalistas que marcaron la historia contemporánea del país. El primer cuerpo profesional surgió en Bogotá en la última década del siglo XIX por una delegación francesa contratada por la Regeneración durante el mandato del presidente Carlos Holguín. Por este motivo, la institución siente un agradecimiento histórico por el Partido Conservador Colombiano, la iglesia católica y, por supuesto, su “Padre Fundador” el comisario Jean-Marie Marceline Gilibert. Desde este momento se presentaron situaciones donde los uniformados actuaron según las directrices de los gobiernos locales, departamentales y nacionales; especialmente después de 1936 cuando se dio la primera reforma encaminada a la centralización administrativa y la creación de su epicentro intelectual: la Escuela de Policía General Santander. Varios ejemplos se pueden mencionar: la Revuelta de los Artesanos de finales del siglo XIX, la Guerra de los Mil Días o la Guerra con el Perú, donde las unidades policiales fueron enviadas a la frontera a combatir junto a las fuerzas militares.
Lo mismo se puede decir de las décadas siguientes debido al grado de polarización que sufrieron las fuerzas públicas durante la República Liberal (1930-1946). La presencia del General Carlos Cortés Vargas, acusado de perpetuar la masacre de los obreros en Ciénaga, Magdalena (1928), en la máxima dirección de la institución, así como la predilección de Alfonso López Pumarejo por las fuerzas policiales, fueron el abre bocas a una década marcada por tensiones como el Cuartelazo de Pasto (1944), donde un grupo de militares alentados por el jefe de la oposición Laureano Gómez, retuvieron al presidente Alfonso López con el fin de evitar su posible relección.
Durante los sucesos insurreccionales del 9 de abril de 1948 los uniformados capitalinos protagonizaron hechos que marcaron su historia institucional y que generaron discusiones al interior de la misma. Durante la toma de las emisoras radiales por parte de los ciudadanos insurrectos, se propagó un rumor de que a Jorge Eliecer Gaitán lo había sido asesinado un policía, situación que llenó de temor a las filas que decidieron acuartelarse y, en otros casos, desertar para unirse a las revueltas. La ciudad fue sitiada por el ejército que quedó como el verdadero garante del orden, mientras la policía fue indultada el día siguiente en un acuerdo entre la dirigencia liberal y el gobierno de turno que decidió congelar transitoriamente el funcionamiento de la institución.
En 1953 el presidente Gustavo Rojas Pinilla, después de un proceso de reforma policial liderado por una misión británica conformada por uniformados en condición de retiro de la Policía Imperial de la India, decide unificar las funciones de policía y ejército mediante la creación de la “Tercera Fuerza”, un organismo que facilitó la adopción definitiva del régimen, la doctrina y la simbología castrense en las filas policiales. En estas condiciones fue creado el Ministerio de Defensa en el año 1954, en un contexto marcado por la inestabilidad de la Guerra Fría latinoamericana y la agudización del conflicto interno que inicialmente fue protagonizado por el bandolerismo.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015