Gonzalo Gallo


Es relativamente fácil enamorarse y querer, pero ¿acaso es fácil permanecer en amor y que éste perdure?
No importa que no sea por muchos años, o por siempre, lo que es en general es bien escaso o raro.
El enamoramiento es un estado de arrobamiento o embobamiento; es estar fuera de sí y dejar de pensar.
El enamorado es como aquel que va a una casa de empeño y dice: ”¿Cuánto me da por mi mente?”.
Luego, en algún momento, la magia se acaba o se atenúa, aunque permanezcan el cariño y la convivencia.
La pregunta es ¿cómo lograr que el amor madure? Bueno, eso solo se da en el reino espiritual.
Hay una dimensión sagrada y mística en el amor y en la sexualidad, pero pocos la descubren y disfrutan, atrapados en lo material.
Sin ese toque espiritual el amor no pasa de ser una estación más: una primavera que un día te envía a un invierno glacial.
@gonzalogallog
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