Gonzalo Gallo


Las buenas metáforas tienen poder para tocar el corazón y eso lo han sabido siempre los buenos poetas y los prosistas inspirados.
También son poderosas para grabar en la mente lo que simbolizan y expresan con un lenguaje profundo, colorido o celestial.
La metáfora que, de modo acaso inconsciente guía tu vida, tiene un gran influjo y ojalá sea radiante y positiva.
De modo consciente o sin percatarse algunos repiten: “La vida es un desastre”, “la vida es un sacrificio” o “tan complicado que es todo”.
Eso decretan sin cesar, y eso es lo que viven por ley de atracción y porque lo que mucho decretas, se concreta.
Es mejor si repites: “La vida es bella”, “la vida es una gran aventura”, “la vida es un milagro”, “amo y agradezco la vida”.
Examina cuál es la metáfora que te marca y cambia la que sea horrible por una bella, motivante y retadora:
“La vida es un paseo con obstáculos superables”, “la vida es un valioso aprendizaje”, “mi vida es una bendición”.
@gonzalogallog
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015