Gonzalo Gallo


El emperador Constantino subió al trono del imperio romano en el año 306. La fe cristiana era perseguida o rechazada.
En el año 312 decidió reconocer el cristianismo y les dio a los creyentes libertad de culto público.
Se hizo con lo que se llama el Edicto de Milán y eso favoreció la expansión de la fe católica.
Para los historiadores cristianos él se convirtió al catolicismo antes de su muerte, pero de eso no hay pruebas.
Era un político y acuñó monedas en las que por un lado están los dioses romanos y por el otro símbolos cristianos. Nada raro.
La religión católica se convirtió en oficial, o sea, en poderosa y fue lo peor que le pudo pasar, como hasta hoy se puede comprobar.
En pleno siglo XXI el papa es todavía un jefe de estado y buen número de sus acciones tienen un cariz político.
Se ha hecho y se hace mucho bien, pero la Iglesia tuvo ejércitos y todo el poder del planeta. Hay en ella ealidades bien lejanas de la humildad, el amor y la vida de Jesús.
@gonzalogallog
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