Gonzalo Gallo


Cuenta la historia que Dios antes de crear al ser humano pidió consejo a los angelitos para esconder las llaves de la felicidad. Dijo uno:
Las debes esconder en las profundidades de los océanos. No, agregó otro: Con su ingenio avanzará y será capaz de encontrarlas.
- Entonces se dijo: en lo más profundo de los volcanes. No replicó otro. Así como va a dominar las aguas, dominará el fuego y las montañas.
- Ah, ya sé, dijo uno: el lugar es en lo más profundo de la Tierra. Inútil. podrá sondear los subsuelos y extraer metales preciosos, dijo un tercero.
- ¡Ya lo tengo! Se oyó, escóndelas sobre las nubes más altas del cielo. Imposible, podrán volar e incursionar en el espacio, dijo alguien.
Un gran silencio se hizo en aquella reunión y entonces un arcángel que era muy callado dijo: Dios de amor, ya sé en donde:
Esconde las llaves de la felicidad en un lugar en que buscará muy poco y tardará en encontrarlas: en el interior de su corazón.
Y Dios dijo: Excelente. Allí las dejaré porque él, en sus afanes e inconsciencia, buscará fuera lo que está adentro.
@gonzalogallog
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