Gonzalo Gallo


Dios mío, tú me ayudas a soltar cargas, odios o culpas, a amar en el presente sin las espinas del ayer y sin miedos al mañana.
En ti confío y sé que amando de verdad y creyendo, supero las tormentas y espanto los temores.
Si vivo unido a ti me das un corazón generoso en el perdón, una mente abierta y una voluntad firme ante el mal.
Padre amado, contigo acepto a los demás sin buscar lo perfecto y aprendo a comprender y no juzgar.
Cuando el ego soberbio quiera imponerse, imitaré la humildad de Jeshúa y de María y actuaré como un instrumento tuyo.
Dios de amor, te sentiré a mi lado en los días grises, cuando el camino se cierra y la fe tambalea.
Mi amor no será de palabras vacías, mi fe no será de momentos y nutriré cada día mi espíritu como lo hago con mi cuerpo.
Hoy acepto que, aunque lo diga, me falta mucho para amarte con todo el corazón y todas mis fuerzas. Gracias por tu amor infinito. Eres todo para mí.
@gonzalogallog
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015