Gonzalo Gallo


En la Biblia se llama a Dios Yahvé, o sea, El que es, porque a Moisés Dios le había dicho: “mi nombre es: Yo soy”. Éxodo 3,14.
Al dar ese nombre se indica que Dios existe y que es el único que vive sin ninguna limitación.
También se puede leer como “Soy el que soy” y así esconde su identidad y muestra que no podemos abarcarlo.
Dios Es y hace existir, da vida y la sostiene. De Él reciben todas las criaturas el existir.
De un tiempo para acá un buen número de personas han vuelto a hablar de Dios como “Yo Soy”.
Un dios cercano, amoroso, y al mismo tiempo majestuoso, infinito y todopoderoso, inabarcable e inasible.
La verdad es que a Dios no se le manipula con ritos, rezos, aleluyas o limosnas, como si fuera un títere.
Tampoco es un juez que infunde miedo. “Yo Soy” nos adentra en un misterio más cercano al corazón que a la mente.
@Gonzalogallog
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