Gonzalo Gallo


En las variadas especies de pingüinos los padres son un excelente ejemplo para los seres humanos.
Un papá pingüino está con infinita paciencia cuatro meses con el huevo y luego con la cría que calienta bajo sus patas.
Soporta un invierno glacial en el que lo más duro de aguantar son los helados vientos que congelan.
Alcanzan velocidades de hasta 190 kilómetros hora en las zonas más frías de la Tierra.
Son seis meses de oscuridad en los que el sol no sale ni siquiera una vez. Algo impresionante.
Y allí está perseverante nuestro papá pingüino sin comer y sostenido por la grasa que acumuló antes.
Las hembras se han ido y solo regresan a los cuatro meses llevando comida para las crías.
Cuando están solos se agrupan y por turnos los de afuera van moviéndose hacia adentro para tener calorcito. Labor de equipo.
@Gonzalogallog
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