Fanny Bernal Orozco


Fanny Bernal * fannybernalorozco@hotmail.com
La separación de los padres que deciden por diversas circunstancias no seguir juntos, provoca un tsunami emocional en los hijos, a pesar de que muchos adultos afirmen que lo están haciendo bien. En los hijos, la seguridad y la confianza se rompen de manera abrupta y aparecen otras rutinas que deben aprehender, sin que -en algunas ocasiones- esos padres se sienten a explicarles lo que está sucediendo y cuál o cómo va ser su futuro.
Se alteran las costumbres, los hábitos domésticos y las redes de apoyo. Los hijos se ven abocados a una serie de sucesos y de cambios, sin el tiempo para conversarlos y menos para asumirlos. Hay padres y madres tan imbuidos en su propia e íntima situación, que difícilmente son los hijos quienes más les preocupan.
Del matrimonio, seguramente alguno de los dos ya tiene nueva pareja y se siente como dijo alguien ‘viviendo una nueva adolescencia’. Ante ese afán por gozar de esta nueva oportunidad, los descendientes se sienten aislados. Y ante las escasas explicaciones, condenados a hacer sus propias conjeturas, frente a esa nueva realidad.
Los hijos atraviesan por un proceso de duelo parecido al que se vive cuando un ser querido fallece, lo cual quiere decir, que no les será fácil discernir esta nueva vivencia. Sus reacciones pueden comenzar con negación, irritabilidad, berrinches frecuentes, temor ante el posible abandono de alguno de los padres, soledad, ansiedad, impotencia, frustración, emociones que no sólo se dan en los niños pequeños.
Cuando las desavenencias entre los padres comienzan, se oyen comentarios y cuchicheos. Se ven gestos que inician con reclamos y terminan en discusiones acaloradas, matizadas con gritos y palabras ofensivas; también amenazas y golpes. Estas imágenes van dejando huellas emocionales en los niños o adolescentes, que les hacen sentir más frágiles y vulnerables. Los padres deben prestar especial atención a estos acontecimientos salidos de control, en los que los hijos siempre son los perdedores.
Para los pequeños todo es confuso y sus emociones danzan entre el dolor, la rabia, el miedo y hasta la culpa. Estas desazones emergen hasta cuando los progenitores llegan a arreglos respetuosos. En los padres que se separan luego de batallas campales -que incluyen agresiones de hecho y de palabra-, las reacciones emocionales de los hijos son diferentes, pues tales violencias y ofensas, pueden exacerbar los sentimientos de inseguridad y abandono.
Los papás deben de hablar con los hijos y explicarles que han tomado una decisión que afecta directamente a la pareja, más no a la familia. Así debe de ser para cuidar la salud mental de todos los integrantes de esta. Ojalá se haga cuidando las palabras y los gestos a fin de no señalar, no generar culpas y, sobre todo, de no estigmatizar a ninguno de los dos. Esto porque desafortunadamente hay padres que de manera errónea, comienzan a contar asuntos que son solo de la pareja, lo que llena de desasosiego a los hijos.
En estas circunstancias, la tarea de los padres es observar las respuestas sensitivas, fortalecer la escucha, abrazar y generar confianza, ir a los colegios y hacer seguimiento, conversar con los amigos y maestros. En fin, brindar protección y amor. Así mismo, aparte de cuidar de sus emociones, también es necesario estar atentos a los hábitos de sueño y alimentación para que no sufran alteraciones y, lo principal, tener presente que aunque los padres estén viviendo un duelo por su separación, los hijos no tienen la culpa, pero generalmente resultan ser los más afectados ya que carecen de los recursos y herramientas para afrontarlo.
* Psicóloga - Docente Universidad de Manizales.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015