Fanny Bernal Orozco


Fanny Bernal Orozco* fannybernalorozco@hotmail.com
La palabra contagio ha estado en boca de millones de personas en todo el mundo, al igual que el término cuidado. Hemos oído y hablado de ellos por muchos días y meses de este año, tanto que ya muchas personas ni creen y dicen estar saturadas de información y publicidad.
No obstante, hay otros tipos de contagios que quizás pasan desapercibidos. Uno de ellos, el contagio emocional. Se ha preguntado:
- ¿Qué contagia usted a través de las palabras, sentimientos, gestos y actitudes?
- ¿Se irrita fácilmente e indispone a las personas con las que comparte diariamente su vida?
- ¿Sus relaciones duran poco o se resquebrajan rápidamente?
- ¿Le gusta mantener todo bajo su control?
- ¿Le disgusta que le hagan observaciones acerca de su proceder?, ¿piensa que jamás se equivoca?
- ¿Posee gran habilidad para descalificar, desautorizar, invalidar y despreciar a los demás?
- ¿Le cuesta responsabilizarse de sus actos y, en vez de ello, justifica, ataca o se hace la víctima?
- ¿Le gusta chantajear y dramatizar para obtener la atención de los demás?
- ¿Se siente a gusto al propagar habladurías y chismes?, ¿no le importa el daño que pueda ocasionar?
- ¿A cualquier proyecto o idea nueva, siempre le ve el pero?, ¿le da temor asumir riesgos?
- ¿Le da envidia el éxito de los demás, en especial, de aquellos con los que más se relaciona?
- ¿Tiene usted hábitos diarios que son molestos para las personas con las cuales convive?
Las respuestas emocionales que cada ser humano teje en las relaciones con los demás, pueden tener efectos y afectaciones negativas o positivas. No es lo mismo vivir la cotidianidad escuchando quejas, maldiciones y rabias, a compartir con personas que cultivan un lenguaje de respeto, bondad, solidaridad, esperanza, gratitud. Cualquier respuesta que se asuma, puede ser consecuencia del contagio.
Se imagina usted ser contagiado y contagiar a otras personas con palabras y actitudes amables, positivas, afectuosas, empáticas; que motiven reflexiones y aprendizajes para ser mejores seres humanos. Una de las maneras de conseguir el contagio emocional positivo, es cultivar la paz interior, la serenidad y el sosiego cada día con disciplina y responsabilidad.
Por otra parte, además del contagio, hay que hablar también de la vacuna, así que es válido preguntarse:
- ¿Usted en su vida emocional contra qué quiere vacunarse?
- ¿Qué tal vacunarse contra el mal genio?
Las respuestas a estas preguntas pueden dar claridad acerca de lo que se quiere proyectar para el año que empieza.
* Psicóloga - Docente titular de la Universidad de Manizales.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015