Fanny Bernal Orozco


Fanny Bernal * fannybernalorozco@hotmail.com
Conversaciones de los maestros
El libro de La Alegría, escrito por el Dalai Lama y el arzobispo Desmond Tutu, es una conversación entre dos líderes y maestros espirituales acerca de las emociones y de la manera como el ser humano las vive y las siente en su consciencia. Para ellos: "La alegría es más importante que la felicidad. Es un estado mental y emocional que anima nuestra existencia y, a la larga, llena nuestra vida de satisfacción".
De acuerdo con estos dos personajes, la alegría tiene ocho pilares: Perspectiva, humildad, sentido del humor y aceptación, los cuales son cualidades de la mente; les siguen el perdón, el agradecimiento, la compasión y la generosidad, cualidades del corazón. Esta lista parece simple, no obstante para hacerla parte de los hábitos diarios se requiere voluntad y compromiso. Hablemos de las primeras:
- Perspectiva: Es una invitación a tomar distancia de situaciones que causan desazón, enseña a respirar profundo antes de asumir actitudes o reacciones con las que se pueda herir a otras personas o hacerse daño a sí mismo. Es -en otras palabras- desidentificarse o no engancharse en y con los comentarios y acciones de las personas. Es además respetar los criterios de los otros y, lo más importante, entender que hay diferencias y que esas diferencias no nos hacen enemigos.
- Humildad: Las personas dicen ser y parecer, sin embargo, no basta con repetir esta frase, hay que sentirla y hacerla parte de la existencia. Hay quienes se creen pavos reales hermosos y brillantes. Su belleza, porte y elegancia llaman la atención; mientras que los demás animales que le rodean se sienten opacados.
La humildad es una virtud que acerca a las personas, las coloca en la misma orilla, en el mismo nivel. Allí no hay títulos, posesiones, conocimientos, apellidos o cargos. Las personas humildes tienen su propio brillo además de la particularidad de quedarse en la memoria emocional de los demás con respeto y admiración.
- Sentido del humor: Una vez oí decir que la risa era la línea más directa para conectar a dos personas y, sin duda, el Dalai Lama y el arzobispo Desmond Tutu usaban el humor para eliminar las barreras sociales que nos separan.
La risa es como un amplio puente que tiene un aviso en la entrada en el que se lee: ‘Bienvenido, pase usted’. Es una invitación para conversar que genera seguridad y confianza. La risa acerca y ayuda a que el miedo que surge ante situaciones estresantes, se mitigue. Reírse es un remedio cuando se está enfadado y una gran ayuda para aliviar dolores físicos y emocionales. Lo mejor de todo es reírse de sí mismo.
- Aceptación: Entre más resistencia se ponga ante una situación determinada, más difícil va a ser entender y aceptar los cambios que se suscitan en el camino de la vida. Lo anterior significa que hay tristezas, dolores, miedos, rabias, separaciones, pérdidas y que todas estas experiencias permiten que muchas personas puedan hacer acopio de sus recursos internos o desarrollar nuevas estrategias, todo para afrontar tales sucesos.
La aceptación es un acto de valentía y de coraje, que implica compromiso y responsabilidad con la propia existencia. Son estas tareas de autocuidado emocional.
* Psicóloga - Docente Universidad de Manizales.
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