EFE | LA PATRIA | BOGOTÁ
Las Fuerzas Armadas que hacen frente a una escalada de confrontación con las Farc, tienen desde ayer como nuevo ministro de Defensa al empresario Luis Carlos Villegas, un exnegociador de paz con fama de pragmático que busca cambiar el paso a la tropa tras 50 años de conflicto armado.
La tarea ha sido definida como "cruzada" por el propio presidente, Juan Manuel Santos. Precisamente ayer, cuatro militares murieron y seis quedaron heridos cuando un helicóptero del Ejército aterrizó en un campo que había sido minado por la guerrilla de las Farc en una zona rural del municipio de Teorama, en el departamento de Norte de Santander.
El segundo comandante del Ejército, general Ernesto Maldonado, indicó que los explosivos fueron puestos por terroristas del grupo guerrillero en un sitio donde las tropas realizaban maniobras ofensivas para apoyar las unidades en tierra, que desde hace varios días llevan a cabo operaciones militares para proteger el oleoducto Caño Limón-Coveñas.
Así mismo, dijo que fueron cuatro los militares que murieron, dos resultaron heridos y cuatro sufrieron contusiones menores, producto de la explosión.
Ese es el escenario que afronta Villegas, al que Colombia recibe con la certeza de que sus planteamientos marcarán distancias con los de su antecesor en el cargo y nuevo embajador en Washington, Juan Carlos Pinzón.
Pinzón, de 43 años, ha sido partidario de una política de mano dura contra las guerrillas que le ha valido la consideración de halcón del Gobierno, un actitud que, reconoció en una entrevista antes de partir a Estados Unidos, es “un estilo diferente” al que trae Villegas, quien deberá encontrar el modo de hacer digerible la transición hacia un postconflicto en el que quizá varios de los uniformados sean juzgados junto a guerrilleros por crímenes cometidos durante el conflicto armado.
La tarea de Villegas
“Hay que hacer una especie de trabajo paralelo: proyectar las Fuerzas Armadas hacia el momento en que logremos la paz y al mismo tiempo no descuidarnos, no bajar la guardia para poder lograr esa paz”, aseguró ayer Santos.
Ahora la meta es proteger y acelerar las negociaciones de paz que el Gobierno y las Farc mantienen en La Habana desde hace 31 meses, que actualmente atraviesan una nueva escalada en la confrontación.
El punto de quiebre fue el 22 de mayo, cuando la guerrilla suspendió su alto el fuego unilateral e indefinido, mantenido durante cinco meses, por la muerte de 27 subversivos en un bombardeo de la Fuerza Aérea en el suroeste del país.
Desde entonces son frecuentes los ataques a la infraestructura eléctrica y petrolera del país, así como los enfrentamientos con la Fuerza Pública, que dejan al menos ocho militares y cinco policías muertos en este tiempo.
Pero también enfrenta el reto de rediseñar unas Fuerzas Armadas acusadas de estar sobredimensionadas, pues muchos consideran que sus 400.000 miembros (entre militares, policías y civiles) serán excesivos si finalmente se desmovilizan los casi 12.000 guerrilleros de las Farc y el Eln que pululan por las selvas de Colombia.
Los militares muertos
Gabriel Mejía Bermúdez
Darío Ibarra Gutiérrez
Edison Blanco
Franklin Gamboa
Los rumores sobre los posibles cambios de cúpula que realizará Luis Carlos Villegas siguen creciendo, la información preliminar da cuenta de cambios en la dirección general de la Policía, el comando del Ejército y la Fuerza Aérea. Todo ello significaría que el general Rodolfo Palomino, el general Jaime Lasprilla y el general Guillermo León, de cada una de estas fuerzas, podrían ser relevados de sus actuales cargos.
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