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El gran reto que supone para el sector de la construcción la meta del Gobierno de construir un millón de viviendas hasta 2014, fue uno de los temas que trató la presidenta ejecutiva de Camacol, Sandra Forero Ramírez, quien asistió a la XXXVII Asamblea anual ordinaria de afiliados de Camacol Caldas.
La dirigente afirmó que espera que en las diferentes ciudades se generen planes de desarrollo que habiliten suelo para así cumplir este objetivo y que macroproyectos como el de la comuna San José en Manizales son ejemplo de esta iniciativa.
NEGOCIOS conversó con Forero Ramírez sobre este aspecto y las proyecciones de crecimiento del sector para el próximo año.
- ¿Cómo le fue a Caldas en 2011 en el sector de la construcción?
El Eje Cafetero tiene un crecimiento muy coherente con la dinámica nacional, pero sufrió el mismo impacto de un 25% en las ventas en los últimos meses del año anterior, desde que se acabó el subsidio a la tasa de interés. En licencias de construcción hubo un aumento en el departamento del 21,5 % entre 2010 y 2011, y en cuanto a la oferta de vivienda, vimos que mientras en el país hubo una desacumulación del 6% respecto del 2010, en Caldas hubo un crecimiento del 22%. Esto se explica porque en las regiones que tienen más peso en la actividad como Bogotá, la oferta se ha visto impactada porque hay ventas muy vigorosas, pero han disminuido los lanzamientos porque no hay suelo suficiente para arrancar nuevos proyectos.
- ¿Qué opina del macroproyecto de la comuna San José?
Su particularidad es que es de renovación urbana y me atrevería a decir que es el único de este tipo en el país. Otra característica especial es que es muy complejo por el hecho de ser zonas que ya están ocupadas y por lo que la adquisición de predios se vuelve difícil, pero la gran ventaja es que se reutiliza un suelo que esta subutilizado, si uno lo compara con los equipamientos que tiene, la ubicación que tiene dentro de la ciudad y sus servicios. Por eso pienso que cuando salga adelante el proyecto en San José se vuelve un paradigma de los macroproyectos.
- A finales de 2011 los costos de construcción en Pereira y Manizales fueron los más altos del país, ¿qué ha pasado?
Eso se mantiene. Lo que define el precio de la vivienda es la mano de obra, los materiales y la maquinaria. La maquinaria está estable, la mano de obra está amarrada al aumento del salario mínimo, pero el precio de los insumos se ve muy impactado por elementos internacionales y por la ola invernal que sufrió el país y las dificultades de infraestructura para transportar los materiales, lo que se refleja en el precio final de la vivienda. Otro tema que se ha confirmado a través de estudios, es que cuando se calcula el índice de costos de construcción no se incluye el suelo, pero nos parece que sí tiene una participación muy importante.
- ¿Continúa la problemática de escasez de suelo?
La falta de suelo sigue siendo un problema enorme en el país. Estoy segura que cuando salga el macroproyecto de San José se va a generar suelo, lo que puede impactar de manera positiva lo que pasa con otras zonas de la ciudad que se estén valorizando de una manera muy acelerada. Hay dos temas adicionales. Cuando un proyecto es de vivienda de interés social (VIS) se saca a los constructores del mercado normal para hacerlo, y no es que no les interese, pero se tienen que dar condiciones como suelo habilitado (con servicio de agua) para sacarlo adelante. En otros rangos de vivienda lo que pasa es que la dificultad de conseguir el suelo se traslada al producto final y quien termina pagando es el consumidor.
- ¿Cómo ve la meta del presidente Santos de construir un millón de viviendas hasta 2014?
Creemos que es un gran reto. Colombia construye un promedio de 145 mil viviendas anuales, entonces para llegar al millón se necesita duplicar esa producción. Lo que vemos favorable para la meta, es que se está generando empleo de calidad, todavía la gente considera que es un buen momento para comprar vivienda, y el modelo que creó el Gobierno en el Plan de Desarrollo fortalece la demanda con herramientas como el subsidio a la tasa de interés del crédito hipotecario. Lo que pasa es que para vender hay que lanzar proyectos, y para eso se necesita suelo. Entonces se necesitan mecanismos fuertes de generación y habilitación de suelo, por eso insistimos en que saquemos adelante los macroproyectos, y que los nuevos alcaldes formulen normas en sus planes de desarrollo para habilitar suelo.
- ¿Qué impacto tuvo la Ley antitrámites en el sector?
Se logró que se siguen acortando los tiempos que tienen los funcionarios para aprobar o desarrollar los planes parciales, que son los instrumentos por excelencia para habilitar suelo. También se le dio una fuerza enorme a las licencias urbanísticas, y además se da estabilidad jurídica para que entre todos los eslabones de la cadena del sector de la construcción, logremos construir ciudades legales.
- ¿Cuáles son las proyecciones para el 2012?
Manteniendo un entorno económico favorable y si se sigue con el subsidio a la tasa, tendremos un aumento en el PIB de edificaciones de 13%, un crecimiento del 15% en metros cuadrados construidos, y un aumento en ventas del 10%. Sin subsidio no tendríamos crecimiento en ventas generales y para solo el rango con cobertura de subsidio, hablaríamos de un decrecimiento del 18%. Hay otro rango que nos preocupa en ventas y es el de entre $75 millones y $115 millones, pero entendemos que hay un déficit enorme en vivienda de interés social y que todos los instrumentos que se están dando son para lograr que muchas más familias se beneficien y creemos que es acertado.
Datos del segmento no residencial*
*Fuente: Camacol
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