Luis Prieto


El voto en blanco, hasta ahora, era una tímida e ignota manifestación electoral, sin valor alguno, porque el número de estos apenas se registraba y a pocos impactaba. Se confundía y aún se confunde con pronunciamientos de los indecisos o de los indiferentes.
Pero ahora, para estas justas electorales próximas a realizarse, las cosas han cambiado y por primera vez las encuestas reconocen avances importantes en sus indagaciones. Tantos que, de acuerdo con las encuestas de hoy día, los votos en blanco son los ganadores entre todos los postulantes incluyendo al candidato presidente.
Un voto en blanco significa un rechazo a las propuestas expuestas por los candidatos en ciernes, expresadas durante la actividad preelectoral.
Pero el hecho de que esta expresión venga en ascenso, desde muchos debates electorales atrás, significa una creciente posición adversa a todo un sistema político imperante en el país, culpable del atraso y corrupción de la sociedad.
El término corrupto es el más exacto calificativo de todo el conjunto político y administrativo de Colombia, considerado así por la mayoría del pueblo colombiano. Y también por los estudios de expertos internacionales que se ocupan del comportamiento ético de los países.
Los colombianos han sentido esto desde toda la vida, pero lo que ha estado sucediendo durante las últimas décadas, ha rebosado el vaso. Una batalla para revocar electoralmente de tajo esta vergüenza nacional es bien difícil, porque el poder político tiene secuestrado, legislativamente, la parte honesta de la sociedad nacional. Un secuestro real que permite todos los desmanes, desfalcos, arbitrariedades y desafueros bajo un techo de legalidad.
Pero de pronto las gentes honestas, desde su reducto, han empezado a darse cuenta de que tienen en sus manos la llave maestra para cambiar este nauseabundo mundo burocrático, haciendo uso del voto en blanco.
El expresidente de la Corte Constitucional Jaime Araújo, en una oportuna entrevista para el sitio Semana.com, explica con claridad lo que significa el voto en blanco y los cambios que mediante su proceder se pueden lograr. Esta entrevista inspiró estas líneas y a ella hago alusión.
Por ejemplo, dice Araújo, si el voto en blanco el 9 de marzo y el 25 de mayo próximos, saca un voto más de la lista más votada para Senado o para presidente, según el caso, las elecciones se tienen que repetir por una sola vez, pero sin los mismos candidatos derrotados por el voto en blanco.
Le contradicen quienes lo interrogan diciendo que según la postura del Registrador y líderes políticos, para este logro se requiere mayoría absoluta o sea la mitad de la votación total registrada, más un voto.
Araújo haciendo valer su autoridad como expresidente de la Corte Constitucional, reitera que la reforma constitucional de 2003, donde se incluyó el voto en blanco, fue modificada en el acto legislativo de 2009, mediante diez debates, para cambiar la mayoría absoluta, por una simple.
De acuerdo con lo anterior esta sería una manera de borrar toda la clase política tradicional de Colombia, la que tanto detesta la mayoría nacional. Una revolución pacífica, dice el entrevistado, mediante este mecanismo que puede canalizar todo el inconformismo nacional.
Quienes hoy están en la palestra pública en campaña, para legisladores o para la Presidencia de la República, están en mora de poner sus barbas en remojo, porque las encuestas, cada vez más acertadas, muestran una mayoría creciente del voto en blanco.
Todos estos postulantes y sus asesores dicen que el voto en blanco es algo común durante las campañas que va disminuyendo y casi desaparece a medida que se aproximan las elecciones.
Pero hoy día con votaciones ad portas, para el Senado y Cámara, y muy próximas para presidente, el voto en blanco está ganando terreno en cada encuesta en vez de disminuir. De esto persistir, el peligro para los postulantes tradicionales, va en serio. Deben tener presentes de que si este voto sigue ganador, las elecciones en una u otra parte, serían anuladas y las nuevas a que se tendría que acudir, no admite a ninguno de los derrotados. Serían para candidatos nuevos.
Un desastre para la politiquería tradicional acusada de corrupta y una victoria pacífica y contundente para las gentes de bien que deben constituir la mayor parte de la sociedad colombiana.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015