Jaime Alzate


Mientras comienzan las conversaciones con los narcoguerrilleros, que ojalá no nos lleven a lo que sería otra terrible frustración, creo que es bueno darnos todos un respiro y hablar de cosas más agradables antes de meternos del todo entre las arrogancias, las mentiras, los secuestros y los asesinatos. Dediquemos unos días a ver cómo les está yendo a nuestros principales vecinos, que de ellos también depende nuestro futuro.
Comencemos por el norte: durante los últimos veinte años la interrelación entre los países de nuestra región, entendiéndose por ello desde México hasta Argentina es cada vez más intensa. Los sucesivos progresos tecnológicos nos han obligado a actuar en forma mancomunada a tal punto que aunque muchas veces no estamos de acuerdo con la actuación de ciertos gobernantes, tenemos que cerrar los ojos y, como popularmente se dice, tragarnos sapos enteros sin fruncir la cara.
Veamos pues lo que pasa con la querida patria de los "manitos". La historia política de México "tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos", es muy difícil de explicarse. A pesar de que es un país de un potencial económico que lo convierte en la segunda nación más poderosa entre nuestros hermanos latinoamericanos, su historial ha tenido, más que ningún otro, alzas y bajas aterradoras debidas sobre todo a la delincuencia de la droga, de cuyo comercio fue precursor, ayudado por la cercanía con USA, el primer consumidor de alucinógenos del mundo.
Tuve la oportunidad de estudiar mi carrera de ingeniería en el Instituto Tecnológico de Monterrey, por eso recuerdo esta ciudad como el mejor ejemplo del esfuerzo de una raza por salir adelante, aún en contra de una de las naturalezas más hostiles que uno pueda encontrar. El agua para abastecer una ciudad de cuatro millones de habitantes tiene que ser traída desde una distancia de más de 200 kilómetros. Las temperaturas van de cero a 45 grados en un solo día, y las lluvias son muy escasas. Sin embargo, es la ciudad más industrializada de ese país y tienen el índice porcentual de crecimiento más alto de México.
He tocado a Monterrey antes que su capital, ciudad de México DF, porque este monstruo de megalópolis es muy difícil de definir. Su extensión donde no caben los 14 millones de personas que allí se aglutinan la convierten en el mejor ejemplo de que es infinitamente mejor vivir en villas como nuestro Manizales del alma que en monstruos de este tamaño, aunque su fuerza histórica y su nacionalismo es verdaderamente atrayente.
México es sin duda un claro ejemplo del empuje de su gente, pero lamentablemente su gran flagelo permanente ha sido el tráfico de droga, que la ha puesto en una situación de peligro muy parecida a la de Colombia, ocasionando un estado de incertidumbre que no va a ser fácil de extirpar, porque el arraigo de este mal viene desde los tiempos de la Revolución Mexicana y se ha convertido en parte integral de su tradición. Se acaba de escoger nuevo presidente en medio de una situación muy delicada por enfrentamientos entre los dos candidatos y una seria oposición al mandatario saliente. Con México, a pesar de que ideológicamente estamos bastante distanciados, hemos tenido una de las mejores relaciones, que ahora estamos viendo incrementadas por los intercambios comerciales y tecnológicos que han contribuido a unirnos de manera sólida, franca y abierta.
Otra de las ciudades que se tiene que visitar es Guadalajara. Cuenta con 2,5 millones de habitantes y es totalmente diferente a las otras ciudades de México. Su espíritu festivo bajo el marco de sus conocidos mariachis la convierten en la ciudad de la música y el tequila. Sin embargo, lamentablemente, ha sido el centro del comercio de droga y es por eso que ahora su turismo ha disminuido notablemente.
En todo caso, este país es y seguirá siendo digno de admiración y estoy seguro de que si algún día nuestra patria llegare a necesitar de su ayuda, podremos contar con los hermanos mexicanos, que además tienen un espíritu acogedor, alegre y siempre dispuesto a recibirnos con los brazos abiertos.
En pocos días se posesiona Enrique Peña Nieto como nuevo presidente de México y su futuro en medio de la guerra contra el narcotráfico y la baja en la economía no se ve muy claro. Esperemos que para bien de todas las cosas se encarrilen.
P.D.: Seguramente existen muchas razones para los divorcios, pero la principal es, y seguirá siendo el matrimonio.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015