Jaime Alzate


Tenía toda la intención de dejar pasar un tiempo, para que mis lectores pudieran descansar de las tragedias que están viviendo nuestros vecinos, teniendo que aguantarse un gobierno de gorilas, que resultaron, tal como estaba previsto, de tal calidad de dictadorzuelos que nos dejaron deseando que el excelentísimo y endiosado coronel no se hubiera muerto.
Pero es casi imposible no recordar lo que nos está rodeando. Todo el mundo estaba esperando una violenta reacción de Maduro y sus esbirros, pero para serles franco no se esperaba que esta fuera tan pronto, ni mucho menos que los repudiables actos de violencia se dieran precisamente en el recinto de la Asamblea Nacional, en pleno corazón de lo que en cualquier país civilizado debe ser el recinto intocable de la democracia.
El espectáculo que tuvimos que presenciar nos ha ratificado que lo que inicialmente pensamos iba a ser una época de violencia, se va a quedar chiquita ante los actos vandálicos y la forma vergonzosa como se están viendo los ataques groseros contra cualquiera que no esté de acuerdo con un gobierno espurio, y traidor y cobarde, como sucede en todas las dictaduras, alrededor del mundo entero.
No quiero seguir adelantándome a lo que se ve venir, pero desgraciadamente los hechos actuales no presagian nada bueno, y no faltarán los atentados criminales, que promoverá el mismo gobierno ilegítimo, para poder culpar a una valiente oposición que encabezada por Capriles está en una forma real poniéndole el pecho a las balas que vienen desde las guaridas de Diosdado Cabello y sus compinches. A pesar de que el panorama es ahora de por sí muy oscuro, pienso que va a ponerse peor, y unos de los más perjudicados seremos los colombianos, a quienes sin querer queriendo, el gobierno de Colombia nos ha venido introduciendo en el corazón de sus problemas, convirtiéndonos en el primer país en ir a hacer genuflexiones al desastroso régimen, y a correr a Unasur a completar la manada de aduladores de un gobierno cuyas sucias trapisondas, para hacerse reconocer como legítimos, han sido rechazadas por los demócratas del mundo.
Sabemos bien que el Dr. Santos pretende que esta actitud entreguista le sirva como apoyo de los países de izquierda para las negociaciones, que como en camisa de once varas, nos tiene metidos con los narcoguerrilleros que todos los días dan más muestras de su poco deseo de llegar a acuerdos si no los eximen de cualquier culpa ante los miles de crímenes que han y siguen cometiendo, y por lo tanto no tengan que pasar ni un solo día en la cárcel. Menos mal que el país se está dando cuenta del laberinto en que nos están enredando y ya está reaccionando contra las entregas de todo un país que no quiere tener una paz violando las más elementales normas de una civilización y castigando con cárcel y penas indignas a quienes, como nuestros valerosos soldados han entregado sus vidas para salvar a sus compatriotas, y ahora pagan culpas que nunca cometieron, mientras los asesinos se pasean de la Ceca a La Meca, y de allí a La Habana sin que ni siquiera sientan el más leve temor de que tienen que ser castigados por sus crímenes.
Todos anhelamos, desesperadamente la paz, y esta reunión podría llegar a ser una puerta que se está abriendo, pero oyendo las declaraciones que diariamente dan el criminal Márquez y sus compinches, rechazando las tesis que discretamente exponen el Dr. De la Calle y su equipo, uno no les ve mucho deseo de adelantar en una paz de verdad a unos individuos que como lo dijo el guerrillero ciego, en palabras más o menos, o los absuelven del todo o se van al monte de nuevo. Otro nubarrón que se nos viene encima.
Para terminar por hoy, quiero mencionar la tragedia de un país, y esta vez somos nosotros, que tiene algo tan importante para la subsistencia de sus habitantes como es la salud pública, en lo que podemos llamar "artículo mortis". Todos los días nos enteramos de los crímenes que se están cometiendo por gran parte de entidades públicas y privadas, negando los auxilios a niños y ancianos y sometiéndolos a dolorosas enfermedades sin prestarles ninguna ayuda. Mientras tanto algunos grandes capos de este sector, esquilman a esas entidades, sin que haya una reacción inmediata del gobierno que los debería poner bajo rejas, casi que sin mediar fórmula de juicio, dada la gravedad del crimen que es como asesinar a un indefenso.
P.D.: Una buena esposa siempre perdona a su marido, cuando ella está equivocada.
Todo el mundo estaba esperando una violenta reacción de Maduro y sus esbirros, pero para serles franco no se esperaba que esta fuera tan pronto.
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