Luis Prieto


El momento de Caldas, cuando elige su quinto gobernador en un periodo, tiene significado. Lo más sobresaliente, el campeonato nacional de mandatarios en el espacio de tiempo oficial. Cualquiera que hubieran sido las circunstancias que dieran lugar a esta profusión de mandatarios en tan corto tiempo, para la mirada panorámica del país, esto indica que el proceso político no ha culminado desde aquellos bochornosos días, cuando se produjo la acusación del robo a Caldas.
Cuando la posesión del actual gobernador, el cuarto de la lista, se produjeron ruidos de mal olor que dieron lugar a entrevistas radiales a nivel nacional, con acusaciones y réplicas que nadie entendía, hasta que el entrevistador cortó las discusiones repitiendo el estribillo que siempre aparece cuando de la clase política de Caldas se trata: se siguen robando a Caldas. Calificativo mortal que viene desde aquella vergonzosa época cuando el Departamento estaba repartido en tres pedazos coloniales. Reparto que subsiste, como también subsisten protagonistas de la época.
Pero esta clase política tan vilipendiada, gracias a Dios, resolvió reaccionar y el tinglado de sus coaliciones, seleccionó a la perfección tres personajes de primera, como candidatos a la Gobernación. No falta quién diga que son unos desconocidos para la masa votante de los pueblos de Caldas. Eso es un mal menor. Lo importante es que son candidatos honestos. Lo demás, corre por cuenta de la maquinaria, siempre bien aceitada.
Las gobernaciones en Colombia son más bien títulos honoríficos, cuyo mando se reduce a la corte de los servidores de casa que no van más allá de golosos halagos.
Cuando se estableció el nombramiento de alcaldes por votación popular, las gobernaciones estaban desaparecidas. El poder de las regiones pasaba exclusivamente a los alcaldes por votación popular. El descabezamiento de los gobernadores produjo reacciones más de carácter político que ciudadano. Para mitigar este dolor, se dejaron vivas las elecciones que los eligieran para gobernadores y se les respetaron los palacetes de gobierno. Funciones prácticamente, ninguna de importancia. Los pocos puestos públicos residuales, se reparten burocráticamente, para pagar los votos que conquistaron el poder gubernamental.
La Gobernación de Caldas está sumida en un profundo mundo como de los del Dante Alighieri. Rodeada de culebras que no puede pagar ni hoy ni mañana. Está en la ley de insolvencia el sitio de los deudores morosos, donde se alivian los intereses impagados, hasta que una mano piadosa los perdone, algo que en el caso de la Gobernación de Caldas no se vislumbra y allí permanecerá en el olvido de las instituciones inválidas. Para mayor de sus desgracias la ley de garantías los constriñe como una anaconda que no los deja respirar.
Los departamentos que deciden vivir, lo hacen y lo han hecho, desarrollando músculos financieros como ahora se dice, con las industrias de licores, potestad exclusiva de sus fueros. Varias gobernaciones han tenido éxito con estos entes industriales de su pertenencia, y así han contrarrestado la falta de poder político.
El departamento de Caldas también ha tenido la suya y en tiempos pasados muy exitosa e importante a nivel nacional. Sus réditos han sido generosos. Con el robo a Caldas todo empezó a cambiar porque se convirtió en la caja mayor y menor de los políticos. Hoy la Industria Licorera de Caldas está prácticamente parada, al parecer con una maquinaria inoperante, sin clientela y con otros males aún no revelados. Como fuente financiero para revivir al gobierno departamental, es casi nula.
No es un camino de rosas el que espera al ilustre ciudadano que gane el título de Gobernador, en los comicios electorales. Pero los que están en esta contienda son personas de reconocido pasado y de ejecutorias públicas y privadas batalladas con valor y, principalmente, con honestidad. El suscrito tiene el honor de contar con la amistad de dos postulantes. Es testigo de sus capacidades y de su pulcritud. A ellos y a Caldas en sus manos, la mejor suerte.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015