Luis Prieto


Pobreza en Colombia consiste oficialmente en un ingreso familiar de $894.000 mensuales, como máximo. La pobreza absoluta es para situar aquella población de ingresos familiares por debajo de $700.00 por mes. Siendo un poco generoso con esta última cifra, entenderán los lectores la tragedia familiar de los pobres de su país.
La pobreza en general tiene muchas interpretaciones alrededor del mundo, pero usamos las estadísticas del DANE Colombia, ya que este país nuestro es uno de los que abarca más pobreza en el universo. Pero también la revista Forbes publica periódicamente colombianos irónicamente entre los más ricos del mundo. Es lo que se llama la gran desigualdad e injusticia que invita a más reacciones humanas. Esta desigualdad la mide el índice de Gini, que para Colombia es de 0,522. Cuando el índice de Gini es cercano a 1 se obtiene la mayor desigualdad social y cuando es cero, la igualdad social es ciento por ciento. Juzguen ustedes la penosa situación de este país.
Sin duda alguna estas condiciones sociales han sido las causantes de las perturbaciones armadas, que han distinguido a Colombia desde su nacimiento como país. La culpa primigenia, si se busca con empeño, se puede deducir que el responsable de esta situación serían los 300 años del dominio español, durante los cuales, la desigualdad fue absoluta, a favor de esta raza y la humillación total de los aborígenes. No ha sido de los ricos que pudieron estudiar y acumular riqueza, que es lo que Colombia necesita para impulsar el desarrollo.
Ahora hagamos unas consideraciones relacionadas con el proceso de paz que para muchos se logrará de las negociaciones entre delegados de Colombia y los guerrilleros.
Otros, considerados la oposición, anhelan también una paz, pero tienen grandes reparos en relación con los procedimientos y las generosidades que un país democrático como Colombia, está concediendo a unos grupos terroristas que lo han ensangrentado por muchísimos años.
La paz ha sido perturbada no solamente por las Farc, sino por otras organizaciones delincuenciales como el Eln y derivadas, que también se han originado desde hace un tiempo. En cuanto a la firma programada para el último convenio entre Colombia y los terroristas, es decir con el presidente de la República de Colombia y el jefe Timochenko, su representante, no tendrá más efecto que eso, una firma al vacío porque si bien puede producirse un acuerdo, la paz seguirá afectada por las otras organizaciones delictivas presentes en el país.
También tenemos que considerar que varios frentes de la Farc no obedecerán lo que Timochenko en su nombre firme en La Habana. Varios de estos frentes no entregarán las organizaciones que los han enriquecido, como la promoción de la siembra de las matas de coca que hoy están en su cenit. Tampoco entregarán las vías por ellos construidas que desde hace años, les están facilitando el transporte de su mercancía a sus propias ensenadas, en los mares de Colombia, para exportar el sulfato de cocaína elaborado en la selva cercana. Este proceso que se ha llevado a cabo con persistencia, es lo que los ha convertido en los más grandes narcotraficantes del mundo, con réditos inimaginables.
Por otra parte, mientras las negociaciones con los delincuentes de las Farc embargaban a todo el gobierno, se han crecido bandas de un día para otro como los Úsuga, las Bacrim y otras en proceso, que ya tienen territorio propio y millares de vinculados a su tropas. Junto con los arrogantes del Eln seguirán atormentando al país.
Este sistema de negociaciones con bandoleros fuera de la ley nunca logrará la verdadera paz. Premiándolos con las concesiones que se les está otorgando solo sirve para incitar a la formación de forajidos, los cuales no tienen dificultad en organizar ejércitos clandestinos. La pobreza favorece.
No tienen dificultad, porque la inmensa pobreza del país colombiano los provee de jóvenes hijos de familias humildes y en la indigencia, que campean los cinturones de las ciudades y del campo sin trabajo alguno. No tiene dificultad de reclutar esta juventud hambrienta proveyendo a sus familias de un atractivo y miserable estipendio momentáneo. Gentes que les cultiven matas de coca, pululan facilitando la exportación de este rentable producto.
Hay que acabar con la pobreza y no con los ricos, como pregonan izquierdistas sin oficio. Este es el objetivo único para que un país tenga paz verdadera como lo han logrado países civilizados. Las políticas de los gobiernos deben obrar en consecuencia, principiando por estimular la producción, no castigándola con impuestos imposibles de pagar.
La inmensa burocracia estatal como la que reina hoy en Colombia, debe ser reducida.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015