Fanny Bernal Orozco


Fanny Bernal * fannybernalorozco@hotmail.com
Muchas personas viven hoy sin tiempo, se quejan de estrés, sufren de ansiedad. Algunas viven anticipándose al futuro y tienen ideas irracionales frente a lo que -según ellos- les podría suceder. Otros se empeñan en preocuparse, ya sea por el pasado o por el presente con ideas fijas que les quitan el sueño y les impiden vivir en paz.
Pasan horas y horas mortificadas por cosas que no han sucedido o rumiando sucesos pasados. Fantasean de manera inadecuada pensando en los ‘hubiera’: ‘Si yo hubiera dicho esto’, ‘si hubiera llamado’, ‘si me hubiera despedido’, ‘si me hubiera ido más temprano o más tarde’. Eventos sobre los cuales no se tiene ningún control y que, sin embargo, traen consigo todo el poder para minar la salud mental de las personas.
Margarita manifiesta en la consulta que ella es una mujer muy ocupada, que le toca trabajar muy duro y que además vive muy lejos del centro de la ciudad. Expresa que lleva cuatro meses sin dormir bien, ya que su padre falleció sin que ella sacara tiempo para ir a visitarlo y, por lo tanto, tampoco había podido arreglar unos asuntos pendientes que tenía con él desde varios años atrás, debido a un conflicto familiar.
Entre palabras entrecortadas y llanto se pregunta cómo se sentiría hoy si hubiera sacado el tiempo para acercarse a su padre. Para arreglar las cosas y despedirse, pues esa inesperada partida, sin haber podido componer los asuntos pendientes, le producía una gran desazón y malestar emocional.
A veces solo basta un pequeño gesto de amor para dar giros significativos a la vida, sin embargo, hay personas que se llenan de: ‘que fue que’ y van por la vida conjugando los verbos: justificar, evadir, aplazar, explicar, argumentar y no se dan cuenta de que estos son los mecanismos usados para no enfrentar la realidad, para no responsabilizarse y asumen actitudes con las cuales se hacen más daño. No caen en cuenta de que ello afecta también a los demás.
Estos seres humanos tienen problemas para conectarse con su mundo interno emocional, sus evasivas son murallas difíciles de traspasar y no piensan en cómo se sienten las personas que les rodean. No saben si sus palabras o gestos han originado dolor o sufrimiento en los seres con quienes mantienen vínculos afectivos.
Personas como Margarita tienen distorsionada su percepción de las relaciones y sus afectos. No sabe que los lazos afectivos hay que cultivarlos y, para ello, es necesario invertir aun sabiendo que estas inversiones en algunas oportunidades no traen las recompensas esperadas.
Esforzarse por mantener las relaciones sin demasiados pendientes es una labor que ahorra dolores emocionales y ayuda a mantener la paz interior y unos vínculos más armónicos. Para ello hay que mantener una actitud alerta y vigilante -en lo posible- haciendo lo que se tenga que hacer en el momento presente, sin las tensiones del pasado, ni la ansiedad por el futuro, sin las quejas que producen los ‘si yo hubiera...'
"Hoy es el mañana que tanto te preocupaba ayer. ¿Valió la pena?": Gandhi.
* Psicóloga - Docente Universidad de Manizales.
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