Fanny Bernal Orozco


Fanny Bernal * fannybernalorozco@hotmail.com
Nathaniel Branden, psicoterapeuta canadiense, afirma: “autoestima es la disposición a experimentarse uno mismo como alguien capaz de enfrentarse a los retos de la vida sabiendo que merece ser feliz”. (Artículo revista Mente Sana # 42). Esta frase invita a pensar y a reflexionar en un medio en el cual, algunas personas consideran que la felicidad está unida a la belleza e invierten su tiempo y dinero en conseguirla a pesar de que no puedan mantenerla.
También dice Branden que la autoestima viene a ser “el sistema inmunológico de la conciencia”, asunto que es complejo de abordar dadas las presiones y estímulos del medio que se empeña en crear unos modelos que, a pesar de lo plásticos y vacíos, mucha gente imita, en ocasiones ocultando detrás de esta actitud una pobre valoración y aceptación de sí mismo. Construir y fortalecer la autoestima es una labor constante, requiere responsabilidad y voluntad, no depende de lo que digan u opinen las demás personas, ni de la aprobación o elogio de ellas.
Hay quienes buscan afuera, lo que primero se debe edificar adentro y en esa búsqueda se les va la vida. Se quejan constantemente y además se comparan con los demás de manera enfermiza, quieren parecerse a ellos con ropa, cirugías, maquillajes, corte de cabello, todo con tal de ser un clon de alguien famoso, nada auténtico, nada propio, lo único legítimo es le necesidad de reconocimiento exterior y el miedo a aceptarse como son.
Es importante además tener en cuenta, que la estabilidad emocional forma parte de la autoestima. La manera como se sienten, expresan, reconocen, decantan y gestionan los sentimientos está ligada al conocimiento y aprobación de cada ser humano en su mundo interior. Igualmente la pobre manifestación de la autoestima influye en la calidad de vida, en las relaciones con las otras personas y en los proyectos y metas que se quieran llevar a cabo.
De manera errónea se piensa que basta con ser hermosos para tener una buena autoestima y aunque es seguro que esta característica ayuda, no es del todo cierta. La belleza física hay que conjugarla con inteligencia emocional y cognitiva, con valores, amabilidad, respeto por las relaciones y por el entorno, además de cultivar y nutrir la existencia con sentidos que aporten significativamente el día a día.
Alguna vez escuché a alguien decir que para tener una adecuada autoestima, las personas tenían que tratarse como si fueran ilustres visitantes. Para ello hay que echar mano de eso que el psiquiatra Jorge Bucay dice que hay en la ‘caja de herramientas interna’, lo que quiere decir que hay que invertir tiempo y plena atención en mirar hacia adentro, no solo hacia afuera y no en preocuparse y ocuparse de cómo lo ven los semejantes.
Para finalizar, amables lectores, dejo estas preguntas:
-¿Creen que solo basta con ser bellos para ser felices?,
-¿Conoce bellos e infelices?.
* Psicóloga - Docente Universidad de Manizales.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015