Fanny Bernal Orozco


En el mundo moderno las personas invierten mucho tiempo a la tecnología y muchos de tales aparatos, además de ser novedosos llevan a que algunas personas gasten parte de su tiempo, sus días, sus horas, imbuidos en diferentes pantallas.
Cuando dos o más personas visitan juntos algunos sitios como restaurantes o cafeterías, el escenario es llamativo, cada persona lee la pantalla de su equipo, no hay conversación, no hay encuentro de miradas, cada uno está en su personal ocupación. Y qué decir cuando van de paseo o a vacaciones, no salen de los cuartos.
Todo el tiempo están revisando sus correos, atrapados en diferentes juegos, contestando o enviando mensajes, mientras el mundo pasa a su alrededor sin que se den por enterados. No conocen un cafetal, un guadual, el sonido de un río, ni una noche estrellada, no saben de plantas, de animales, ‘eso para qué conocerlo personalmente si todo lo encontramos en internet, ahí está la última palabra’.
Siendo la tecnología una maravilla, el problema que tienen algunas personas es que poco a poco sus vidas giran alrededor de estos aparatos y cuando menos piensan, se pierde la libertad. Los niveles de ansiedad se incrementan si no hay recarga para llamadas o mensajes, si se pierde la señal o si del otro lado no contestan una llamada o un mensaje, en fin, situaciones ante las cuales es interesante reflexionar y pensar si es ésta una moderna forma de esclavitud.
Otra manera de perder la libertad es cuando se es esclavo de la pereza y se dejan las tareas que hay que hacer al azar o se aplazan a través de la justificación o la indiferencia. La pereza es poderosa cuando se le deja avanzar, tornándose en impedimento para desarrollar los talentos y recursos que hacen parte de la dotación personal.
Cuando se carece de voluntad, se deja la puerta abierta a diversos hábitos que terminan por hacer de la propia vida un caos. Una persona perezosa pierde momentos maravillosos de su existencia que difícilmente puede recuperar en el tiempo. Esta es otra forma de perder la libertad, falazmente consideran que son libres porque hacen lo que quieren. Sin embargo, no se han dado cuenta de que no hay libertad sin responsabilidad y estos dos valores hacen parte del ejercicio autónomo de la voluntad.
La persona perezosa no tiene en sus manos las riendas de su vida, no sabe poner límites, deja pasar oportunidades de aprendizaje, cambios y transformaciones. Es necesario aprender a ejercitar la voluntad y para ello, es importante construir constancia y tenacidad, valores que permiten avanzar y alcanzar las tareas que se va proponiendo en el proceso de adiestrar la voluntad. Las personas que le invierten a este propósito perciben que según van conquistando espacios, su autoconfianza y autoestima se fortalecen.
Esteban tiene 23 años, ha comenzado tres carreras universitarias, su tiempo lo pasa ante las pantallas de diferentes aparatos, vive pendiente de los últimos modelos que llegan al mercado, sueña con tener todo lo nuevo que sale en los comerciales. Su lenguaje es poco y pobre, su nivel cultural es escaso, sus padres consideran que hay que ayudarle a encontrar su vocación y para ello, le ayudan económicamente, nunca ha trabajado, tampoco apoya en ninguna labor de la casa si le piden un favor argumenta que está ocupado buscando un dato en internet, se acuesta tarde, siempre está conectado, le desagrada participar de las actividades familiares y su madre manifiesta que cada vez, sabe menos de él.
Hay diversas formas de perder la libertad y existen amos con mucho poder como la Pereza y las Pantallas, las cuales forman parte de un mundo seductor pero complejo. En muchos hogares sus integrantes, a pesar de vivir bajo el mismo techo, no saben nada el uno del otro, sus vínculos afectivos son frágiles, a pesar de las necesidades emocionales que cada uno de ellos pueda estar sintiendo.
Viven en soledad, con sus pantallas. Otro de los grandes problemas de las personas que viven en la pereza, es que su principio de realidad es pobre. Si se les increpa, se justifican, atacan o evaden. Actitudes que en vez de ayudar a encarar la realidad, la ocultan, dejando ver en primer plano tanto el nivel de esclavitud como el poder de los amos.
*Psicóloga
Docente Universidad de Manizales
fannybernalorozco@hotmail.com
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015