
La Organización de Naciones Unidas presentó su informe sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en el que expuso los avances de las diferentes regiones del mundo en términos de erradicación de la pobreza extrema, y de cómo América Latina ha avanzado en esto.
De acuerdo con el informe, el porcentaje de la población que vivía en pobreza extrema en América Latina y el Caribe, es decir con un ingreso inferior a 1,25 dólares diarios, era del 12% en 2000. Esta cifra se redujo al 9% en 2005 y al 6% en 2012, lo que muestra una reducción del 6% en 10 años.
En términos de empleo, el informe muestra un pequeño incremento desde el año 2007, cuando el 61% de la población latinoamericana estaba empleada, cifra que en 2012 pasó a ser del 62%. A pesar de esto la desigualdad de género en el trabajo sigue siendo vigente en esta región, dado que el 75% de los hombres se encuentran empleados, mientras que solo el 49% de las mujeres lo está.
Otro de los objetivos que se planteó la ONU fue el de reducir la desnutrición en el mundo. A nivel mundial, en 1990 la desnutrición era de un 23,2%, cifra que para 2012 se redujo al 14.9% de la población. Esto indica que la meta planteada por la ONU de reducir el hambre a la mitad de lo que era en 1990 para 2015, es ya bastante posible.
En el caso específico de Latinoamérica y el Caribe, la cifra se redujo casi a la mitad desde 1990, cuando había un 15% de la población de esta región viviendo en condiciones de nutrición insuficiente, hasta 2012 cuando es del 8%.
Un punto en esta región se destaca es el de la desnutrición de niños menores de 5 años que en 1990 era del 7%, cifra que en 2012 ya estaba por debajo de la mitad, en el 3%.
Sin embargo, las cifras sobre desplazados por la violencia y refugiados no favorecen a Colombia. De las 45,1 millones de personas de todo el mundo, poco más de un 10% son nacionales.
De acuerdo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados, desde 1997 se han desplazado por la violencia 4,7 colombianos. La región más afectada es el sur de Colombia, donde la cifra va en aumento desde 2007 y el país que más acoge a los refugiados es Ecuador, donde ya se registran más de 55 mil refugiados de origen colombiano.
LUCHA CONTRA EL ANALFABETISMO
En la lucha contra el analfabetismo las cifras son más alentadoras, ya que en 1990 había un índice de alfabetización del 88%. Esta cifra aumentó al 93% en 2000 y al 95% en 2011, poniéndose casi a la par con el promedio de los países desarrollados que es del 97%. La región con mayor índice de analfabetismo sigue siendo el África Subsahariana, donde la población alfabetizada pasó del 55% en 1990 a 77% en 2011.
El número de niños en edad de recibir educación primaria que no ha podido ir a la escuela en América Latina y el Caribe era de unos 7 millones, aproximadamente en 1990. Esa cifra se redujo a un promedio de 3 millones en 2000 y se ha mantenido hasta 2011.
Al contrario de lo que ocurre en la mayoría de regiones con alto índice de analfabetismo, donde las mujeres siempre están rezagadas, en América Latina y el Caribe, ellas llevan la delantera en términos de alfabetización. En 1990 el 92% de los hombres tenían acceso a la alfabetización mientras que el porcentaje de mujeres era del 93%. En 2011, esta cifra pasó a ser del 97% en hombre y 98% en mujeres.
Esta relación se incrementa, cuando se evalúa el acceso a la educación secundaria o terciaria, lo que quiere decir que de los varones que han tenido acceso a la educación primaria, algunos no siguen con el bachillerato o, si lo hacen, no llegan a la Universidad. Esto hace que haya más mujeres que hombres en los centros de educación secundaria y en las Universidades.
IGUALDAD DE GÉNERO Y EMPODERAMIENTO DE LA MUJER
En términos laborales, la proporción de mujeres empleadas que devenguen salario en Latinoamérica, pasó del 38% en 1990 al 44% en 2011. Sin embargo la informalidad sigue siendo un tema de preocupación en esta región, donde el índice de mujeres que no cuentan con seguridad social alguna era del 32% en 1990 y pasó a ser del 31% en 2011.
En términos de participación política, hay un gran aumento en Latinoamérica y el Caribe, donde en 1990 las mujeres ocupaban solo el 15% de los escaños en los congresos y asambleas de cada país. Ahora en 2013, esa cifra es del 24,5%, lo que la convierte en la región con mayor participación política femenina del mundo, dado que en las regiones desarrolladas este porcentaje es del 23,8%.
Sin embargo, a nivel privado el poder de decisión de las mujeres en su entorno familiar no es tan favorable. Esto se debe en parte a que, a pesar del mayor acceso de las mujeres a la educación secundaria y terciaria, esto no se refleja en su acceso al mercado laboral. El hecho de no aportar ingresos al hogar le resta poder de decisión en su familia.
MEJORAR SALUD MATERNA Y DE NIÑOS MENORES DE CINCO AÑOS
En este tema, el balance de América Latina y el Caribe son bastante favorables. En 1990 había una mortalidad del 5,3% de las personas menores de 5 años, cifra que en 2011 pasó a ser del 1,9%. De este porcentaje el 55% fallece durante el primer mes de vida, siendo ésta la etapa más vulnerable de los neonatos.
En términos de mortalidad materna se evidencia que en Latinoamérica se pasó de unas 130 mujeres muertas, entre los 15 y 49 años en 1990 a 72 en el año 2010. A pesar de esto, es necesario mejorar el tema de atención prenatal y de parto en las regiones rurales de estos países.
Otro aspecto que preocupa es la maternidad adolescente, dado que en América Latina hay un 10% de las mujeres con pareja estable en edad de reproducción (de 15 a 49 años) que no tienen acceso a ningún método de planificación familiar. Esto hace que el 8% de las mujeres entre los 15 y los 19 años se encuentre en estado de embarazo.
ACCESO A SERVICIOS BÁSICOS EN REGIONES APARTADAS
En América Latina y el Caribe el 94% de la población ya cuenta con una fuente de agua potable mejorada, es decir, que cuenta con el servicio de cañería y grifería. Esto ha permitido la supervivencia de una mayor parte de la población en condiciones de marginación tanto rural como urbana. Sin embargo, la ONU hace la observación sobre la calidad de estas fuentes mejoradas, argumentando que muchas veces el agua que llega a estas cañerías no es de la mejor calidad.
El acceso a los servicios básicos por parte de las personas que viven en los tugurios urbanos sigue siendo preocupante. A pesar de que la formalización e instalación de servicios ha permitido que esta cifra baje del 26% en 1990 al 24% en 2010, la constante llegada de gente del campo a las ciudades, hace que sea difícil garantizar este acceso a todos los que viven en estas zonas de las ciudades.
En este caso, Colombia es mencionado como uno de los países que mayor éxito ha tenido en términos de mejoramiento de las condiciones de los habitantes de los tugurios. Según el informe este país pasó de un 22% de la población urbana sin acceso a servicios básicos en 1990 a un 14% de ésta en 2010.
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