
La pesadilla para Sonia Milena Muñoz, de 29 años, comenzó el lunes 16 de enero, cuando vio en un noticiero la lista de los 100 delincuentes más buscados de Bogotá. En la lista aparecía su nombre. Aunque este martes un juez ordenó la cancelación de la orden de captura en su contra por tratarse de un homónimo, su caso aún no termina, pues como indicó un vocero de la Policía Metropolitana, la institución todavía “no tiene evidencia real de que se trate de un problema de este tipo”.
Desde que Sonia Muñoz vio las imágenes en televisión, en su casa en el municipio de Madrid (Cundinamarca), donde la presentaban dentro del grupo de los delincuentes más peligrosos para la sociedad, decidió recluirse en su casa por temor a que algún vecino o cualquier otra persona que la viera en la calle la denunciara ante la Policía. “Aparecer de repente en una lista de estas es asombroso. Uno tiene una cantidad de sentimientos: hay desconcierto, angustia y tristeza”, agrega Sonia Muñoz. La decisión de quedarse en casa también implicó la pérdida del trabajo, pues aunque sus jefes comprendieron su situación y no la rechazaron, debían conseguir a alguien que la reemplazara en su puesto, como cuenta Blanca Muñoz, tía de Sonia.
Pero además de tener una orden de captura por parte de las autoridades judiciales, Sonia Muñoz enfrentó un problema mayor: no tenía recursos económicos suficientes para contratar un abogado que pudiera demostrar su inocencia. Entonces llamó a RCN Radio para contar su caso y tratar de explicar que no era responsable de los delitos de hurto agravado y concierto para delinquir, por los cuales aparecía en la lista de los más buscados. “Llamé a una emisora y me contacté con el doctor Francisco Santos, director de la emisora, quien escuchó mi caso y me dijo que me podía ayudar contactándome con un abogado”.
Desde entonces, el abogado Jaime Granados, que tiene a su cargo la defensa de personas como el coronel Alfonso Plazas Vega, por su responsabilidad en el holocausto del Palacio de Justicia, asumió el caso de Sonia Muñoz sin cobrarle por ello, como indica la defendida.
Granados asignó a uno de sus abogados para investigar el caso y determinaron que “aunque coincidan los nombres y la tarjeta decadactilar con una persona que efectivamente sí es buscada por la justicia, no se trata de la misma Sonia”, como señaló el defensor al portal Semana.com.
Por ahora, Sonia sólo espera que las autoridades confirmen que la inclusión de su nombre en la lista de los más buscados de la capital fue un error. Pero además tendrá que reunirse con el fiscal a cargo del caso ya que, como señala el vocero de la Policía Carlos Arenas: “estamos revisando las razones por las cuales fue revocada la orden de captura, ya que confirmamos que no se trata de un homónimo, pero debemos determinar si fue un robo de identidad a la señora o sencillamente si las autoridades se equivocaron. Si esto llegara a pasar, se ofrecerán disculpas a la señora”.
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