Cinco de sus 22 años los ha dedicado a pintar. Figurativo en un mundo de abstracción y conceptualismo.
GEOVANNY MARTÍNEZ
LA PATRIA | MANIZALES
Ahí estaba Miguel Escobar Uribe. En el estudio de Odd Nerdrum posando para él. Totalmente inmóvil, disfrazado con pieles de animales y escuchando a Hans Zimmer a todo volumen. Por la puerta abierta del taller entraba la nieve que caía.
De las experiencias que ha tenido, ha sido la más mágica, dice el joven artista manizaleño. Añade que fue como estudiar con Rembrandt, totalmente anacrónico y con una postura muy fuerte ante el arte conceptual y la pintura abstracta.
"A Odd le debo mucho, como la admiración por Rembrandt o Titian. Viéndolo pintar, y después aplicando lo que aprendí con él, se me soltó más la mano y una gran carga conceptual", explica.
Miguel tiene 22 años, cinco dedicados a la pintura. Al graduarse del colegio se fue a estudiar Publicidad en la Universidad de Palermo en Buenos Aires (Argentina). Después de cursar el primer semestre se dio cuenta de que la publicidad no era lo suyo. Así que ingresó a Diseño Gráfico en la misma institución, según él, por ser un área más creativa en la que podía experimentar en la fotografía y el dibujo.
"Desde antes de llegar a Buenos Aires quise pintar. En esa ciudad iba mucho a la librería El Ateneo, que fue un teatro, ahí encontré libros de impresionistas, de Velázquez y de Caravaggio", cuenta.
Empezó a copiar a los impresionistas. También era bueno para estudiar la luz y un tipo de pintura más expresionista. Después de un tiempo empezó a copiar a Velásquez y Caravaggio, representantes del barroco, estilo que siempre le gustó. Poco a poco empezó a hacer sus propios cuadros con modelo vivo, se sentía culpable pintando a partir de fotos, pero es cosa del pasado.
"Después de meterme en la pintura descuidé el estudio del diseño gráfico, aunque siempre me fue bien, pero quería pintar. Lo hacía cinco horas diarias con cronómetro en mano para tener tiempo de cumplir con la universidad, los fines de semana sí pintaba todo el día".
Sus maestros
En Buenos Aires envió una solicitud al Ángel Academy of Arts, escuela de pintura clásica en Florencia (Italia), fundada por John Ángel, discípulo de Pietro Annigoni.
"Quise ir a Florencia a ver y meterme en el Renacimiento italiano y el Manierismo. Hoy en día hay pintura y escultura de todos los periodos, incluso estuve en una exposición de Sargent y los retratistas norteamericanos".
En la academia estuvo un solo semestre, el curso completo era de tres años. Su interés era aprender y conocer una escuela a la antigua, con los métodos clásicos, dibujar desnudos, copiar creaciones de Bargue y conocer a John Angel.
Antes de viajar a Florencia le escribió una carta, con tres fotos de sus pinturas, a Turid Spildo, esposa de Odd Nerdrum. En ella le dijo que quería ser su discípulo. Mientras revisaba su correo electrónico en un café internet en Florencia recibió la aceptación.
"Lo elegí porque me atrae mucho la pintura sucia de él y su conocimiento de la pintura clásica que se ve en su trabajo. Viví en Noruega con él, como si fuera uno de sus hijos. Hacía los oficios de ayudante de taller, lo veía pintar y posaba mucho de modelo. También estuve pintando allá, hice un autorretrato con espejo que a él le gustó y se lo regalé".
Antes de irse a Noruega se contactó con David Manzur, conversación que describe así: "Hola David, soy Miguel Escobar, me gustaría conocerlo y mostrarle mis pinturas, me encanta la pintura figurativa. Y me dice: 'llámame a las 4:00 de la tarde'. A esa hora lo volví a llamar, no sé por qué terminamos hablando de Miguel Ángel y le dije que había estado en Florencia, y ahí me dijo: 'Bueno veámonos. Quieres un café en Bogotá o quieres que te invite a almorzar a mi casa'. De inmediato le contesté que almorzar para poder conocer el estudio. Fui a Mosquera y me recogió en la iglesia de la plaza, le mostré mis pinturas y se impresionó porque no estaba haciendo pintura abstracta o instalaciones".
Así se volvió amigo del maestro caldense, de quien fue su ayudante en su taller de Mosquera y Barichara.
Este año estuvo en Chile donde el pintor Guillermo Lorca. Por él conoció a Odd Nerdrum. Son los únicos latinoamericanos, discípulos de Odd.
Su trabajo
Miguel hace pintura figurativa cercana al realismo. El espectador sabe lo que pasa en la obra. Su trabajo está influenciado por Rembrandt, sus formas son hechas a base de manchones, no les presta atención a los desnudos, como lo hacía Luis Caballero, o a los bodegones, como Morandi. Pinta lo que le va surgiendo, lo que lo impresiona. Antes lo hacía como los autores clásicos: componiendo el cuadro. Ahora utiliza la fotografía como boceto. Con su cámara fotográfica captura las imágenes que lo impresionan y arma la composición en Photoshop. Miguel acepta que apenas está encontrando el camino en su carrera artística, sus últimos cinco años han sido de formación en búsqueda de un estilo para desarrollar su talento.
Odd Nerdrum
Pintor figurativo sueco, radicado en Noruega. Su trabajo hace referencia a la anécdota y a la narrativa. Él hace de seis a ocho cuadros al año. Estos incluyen bodegones de pequeños objetos de uso cotidiano como ladrillos, retratos y autorretratos y pinturas de gran formato, de naturaleza alegórica que presentan un sentido de lo apocalíptico y de nuevo referidas a otro tiempo. Nerdrum dice que su arte debe ser entendido como kitsch, en lugar de arte como tal.
Tomado de Wikipedia
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