
LA PATRIA | MANIZALES
En la sala 313 del Palacio de Justicia había tensión el pasado viernes. Las dos familias esperaban la apertura de la sala de audiencias. Cuando la puerta se abrió, se acomodaron en lugares diferentes. En la última de tres hileras de sillas se ubicaron los familiares de Leidy Marcela Rodríguez Fandiño, de 29 años de edad.
En la primera estaban los dolientes de un bebé, de 16 meses, quien murió en extrañas circunstancias el 27 de febrero del 2007 en el barrio San Ignacio, de Manizales.
Ese día, Rodríguez Fandiño llevó al infante, muy golpeado, a Assbasalud de San Cayetano. Les expresó a los médicos que se le había caído del lavadero mientras lo bañaba. El menor murió dos días después. La autopsia determinó que tenía varios hematomas, signos de maltrato y trauma en cráneo.
Como la madre biológica ya no tenía nada que ver con el papá del niño, se lo llevaba cada 15 días. Este, a su vez, lo dejaba bajo el cuidado de Rodríguez Fandiño, su nueva pareja sentimental, quien en ese entonces tenía 19 años.
Rodríguez Fandiño llegó a la audiencia del viernes con su familia. Esperaba que le dijeran cuánto pagaría por homicidio agravado preterintencional, es decir, cuando se ataca a alguien con la intención de hacerle daño, pero no de matarlo.
La Fiscalía 13 seccional pidió partir de una condena de 8 años por el descuento del 50% que otorga el que la procesada aceptó cargos el pasado 9 de octubre. Podía obtener rebaja porque para la época de los hechos aún no entraba en vigencia el Código de Infancia y Adolescencia.
La defensa de Leidy Marcela pidió que le dieran detención domiciliaria por ser madre cabeza de familia de dos menores, de 14 y 8 años de edad. Aseguró que ella responde por las dos hijas, pues los padres no se hacen cargo de las obligaciones. Uno jamás apareció para cumplir su rol y el otro paga desde el 2009 una condena de 50 años de prisión, en La Blanca, por homicidio agravado. Es el padre del bebé muerto.
El abogado solicitó, además, que se le diera permiso para trabajar de 8:00 de la mañana a 6:00 de la tarde. La Fiscalía y la representante de víctimas dejaron en manos del Juez Primero Penal del Circuito la decisión de otorgar o no esos beneficios.
La Procuraduría, por su parte, no lo consideró adecuado, pues la mujer estaba procesada por homicidio y no tendría derecho a ese subrogado. Además, aseguró que nadie puede garantizar que no correrá peligro la integridad de las dos menores de edad, cuando la acusada enfrentó el proceso por la muerte de un bebé de tan solo 16 meses.
El juzgador estuvo de acuerdo con esta última postura y decidió condenar a Rodríguez Fandiño a 8 años y 4 meses de prisión, pero en la cárcel de mujeres Villa Josefina. Las menores quedaron en manos del ICBF para que se apliquen las medidas de protección.
La salida de la audiencia fue de contrastes. Por un lado, los familiares del bebé se mostraron satisfechos porque se hizo justicia 10 años después. Los de la condenada, tristes. Incluso, una adulta mayor se aferró a la puerta de la sala por varios minutos y lloró inconsolablemente.
La defensa de la mujer apeló de la decisión tomada por el Juzgado.
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