Guido Echeverri


Han transcurrido casi 15 días y todavía no se apagan los ecos de la jornada electoral presidencial de los Estados Unidos. El tortuoso proceso electoral sigue zarandeando la estantería de la política mundial. Se agitan los mercados financieros, bullen las opiniones de los líderes internacionales, se crispan los sentimientos de los distintos actores políticos dentro y fuera de los Estados Unidos, y una como angustia larvada flota en la atmósfera creada por una situación que todavía no está resuelta definitivamente.
Antes del 3 de noviembre todo apuntaba a señalar que el triunfo del candidato demócrata estaba asegurado: lo decían las encuestas, la crisis irresoluta de la pandemia de la covid-19, el cuatrienio de Trump caracterizado por la provocación, el racismo, la xenofobia, las mentiras, el cinismo, la grosería y el desprecio por las instituciones democráticas y la evidencia científica.
Luego de cerrados los sitios de votación e iniciado el conteo, esa certeza fue desapareciendo. Cuando ya discurría la madrugada del 4 de noviembre, todo era muy confuso. A medida que se iban conociendo los resultados, parecía que el triunfador era Trump, más todavía cuando se aseguró las mayorías en el Estado de la Florida.
Muchos no logramos conciliar el sueño esa noche que creímos definitiva; nos preguntábamos con la angustia de la duda, ¿por qué el país que precipitó en 1775 la Revolución Americana que alumbró la primera democracia moderna, votaba masivamente por quien encarnaba como persona y como presidente valores muy distintos a los de la República?
El miércoles por la mañana, a medida que avanzaban los escrutinios, se fue aclarando el panorama y se hizo más evidente el triunfo del candidato Demócrata. Los resultados que ya contabilizaban muchos de los sufragios enviados por correo eran claramente favorables a Biden.
Hoy parece asegurado su triunfo a pesar de las múltiples acciones legales que ha anunciado e iniciado el presidente Trump. Lo que se espera es que el Colegio Electoral que se reunirá a mediados de diciembre, confirme la elección de Joe Biden como Presidente de los Estados Unidos de América para el período 2021-2025.
A juicio de todos, esta parece ser una verdad incontrovertible. Ha ganado un demócrata, se ha impuesto un político decente, sensato e informado, abierto a aceptar los hallazgos de la ciencia, respetuoso de la verdad y consecuente con los valores de la civilización y el humanismo.
Me pregunto: ¿Podrá Biden recuperar el espíritu de unidad en un país profundamente dividido por las distintas maneras de ver e interpretar el mundo?
¿Será posible el éxito de la Administración con un gobierno dividido en donde los republicanos seguramente controlarán nuevamente el Senado?
¿Tolerará el sistema democrático el anacronismo de un sistema electoral que surgió de la necesidad de superar una guerra civil en el siglo antepasado, pero que no consulta la necesidad de una representación integral de todos los ciudadanos y sus intereses en el mundo de hoy?
¿Será capaz el Partido Demócrata de reconocer, incluir y acercar, así no sea para estar de acuerdo, a los cubanos, venezolanos, obreros blancos sin trabajo, clases medias y populares de las zonas rurales, aislacionistas internacionales, desplazados de la globalización, desconfiados del Estado, antiabortistas, creacionistas y hasta conspiracionistas?
¿Será que la enorme votación de Trump después de 4 años de desafortunado y pavoroso gobierno, no significa otra cosa distinta a que este es sin remedio el espíritu de los tiempos, o que estamos asistiendo a un retroceso de la civilización?
Cuando ocurren estos hechos y se suscitan estos interrogantes, más vale estar alertas: han sucedido en la primera potencia mundial y en el primer imperio global de la humanidad.
Por estas democracias nuestras, más imperfectas y más débiles institucionalmente, andan merodeando personajes astutos que saben oler en el aire los miedos, los odios y los prejuicios de la sociedad, para levantar sobre ellos una narrativa en apariencia plausible para domesticar multitudes. Sí, ojo con el 2022.
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