Gonzalo Gallo


Un mercader de Bagdad mandó a su sirviente al bazar a hacer un recado, y el hombre regresó lívido y temblando de miedo.
- Amo, estando en la plaza del mercado, tropecé con un extraño y, cuando le miré a la cara, descubrí que era la Muerte.
Me hizo un gesto amenazador y desapareció. Tengo miedo, por favor, me dejas un caballo para irme inmediatamente a Samarra.
El mercader le dio su caballo más veloz, y el hombre subió a él y desapareció en un santiamén.
El mercader fue al bazar y vio a la Muerte entre la multitud. Entonces se acercó a ella y le dijo:
- Escucha, hace rato le hiciste un gesto amenazador a mi pobre sirviente. ¿Qué quisiste decir?
- No fue ningún gesto amenazador, fue un gesto de sorpresa por encontrarme con él en Bagdad.
- ¿Y por qué no iba a estar en Bagdad, si aquí vive?
- Bueno, es que tengo que encontrarme con él esta noche en Samarra, ¿comprendes?
Nota: La mayoría de las personas tienen tanto miedo a morir que, con tantos esfuerzos para evitar la muerte, se olvidan de vivir
@gonzalogallog
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