Gonzalo Gallo


Los que tratas están allí para amarlos, no para juzgarlos, esperan afecto, compañía, consejo o un apoyo.
Imagina que alguien llega con rostro de pesadumbre o incertidumbre y sientes que necesita ser escuchado.
Piensa: puede ser un momento muy vulnerable, se está abriendo y está dejando al desnudo sus errores. O sus traumas y sus miedos: si me digo que escucho, pero juzgo, critico o me enfado, esa persona no volverá a querer hacerlo más.
Se trata de un momento delicado que requiere de toda tu delicadeza, de actuar con un amor comprensivo.
Si como padre o madre crees que una charla con tus hijos requiere algún consejo, hazlo con amor y sin juzgar.
Si algo te preocupa, aplázalo para otro momento. Si no te comunicas bien será difícil que alguien vuelva a confiar en ti.
Saber relacionarse pide saber comunicarse bien: saber escuchar, saber comprender, saber ceder, saber respetar.
@gonzalogallog
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015