Gonzalo Gallo


Es maravilloso cultivar lo que se llama “consciencia de unidad”, una unión sublime con Dios, con los otros y con el todo.
Los guías espirituales afirman que, aunque nos vemos separados, todos somos parte de la misma energía divina.
Sacio mi sed en el pozo del alma, amo a los otros y a la Tierra, porque así encuentro guarida, cama, comida y calor.
Con humildad reconozco que soy una partecita de Dios y que Él no es un dios externo o más alejado que las galaxias.
Puede sonar extraño, pero, gracias a Dios, soy dios, soy una chispa de su luz, una gótica del océano de amor que es Él.
Me siento uno con los demás y miro con ojos compasivos a los hermanos que fallan como “bebés espirituales”.
Aún no saben manejar su vida por grandes vacíos de amor y por experiencias dolorosas o traumáticas.
Si me siento uno con todos y con el todo, el amor guiará mis pasos hasta que no solo de amor sino que ¡oh, qué bueno: soy amor!
@gonzalogallog
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015