Gonzalo Gallo


Un paisaje otoñal ejerce sobre mí un embrujo que penetra por mis poros y mis ojos con destellos de luz y belleza para mi ser.
¡Oh, Dios! ¿cómo no extasiarse con esa acuarela de rojos, naranjas, ocres, amarillos y verdes que se van opacando?
Y qué lección sobre lo importante que es soltar para poder estar ligeros de equipaje y darse luego el regalo de renacer.
Sí, la primavera es fantástica y hechizante, pero solo la podemos disfrutar porque las plantas se despojaron de todo.
Los místicos siempre han alabado y practicado el desasimiento, el despojo, el acto espiritual de soltar y amar el vacío.
Lo vemos en Maestros como Francisco de Asís, Teresa de Jesús y Juan de la Cruz. Pero también en otros credos.
Hay textos preciosos sobre el valor de vaciarse en Lao Tse, en los sabios sufis persas, en el budismo y el hinduismo.
¿Qué quieres soltar? ¿Qué cargas del ayer? Esta exigente experiencia actual es una estupenda oportunidad para hacerlo.
@gonzalogallog
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