Fanny Bernal Orozco


Fanny Bernal * fannybernalorozco@hotmail.com
Debido al aislamiento y a los cambios que se han generado en la vida diaria y en las rutinas de las personas, por cuenta del coronavirus, hay una queja generalizada de muchas de ellas y es el incremento de la ansiedad. Esta ha llevado a que las personas busquen apoyo para rebajar los síntomas causados por dicha incertidumbre, que en ocasiones cuesta aceptar y soportar.
Una joven afirma: ‘Generalmente al apagar la luz, me entra el miedo, me tapo la cabeza, me quedo quietica a esperar que pase, pero, no. Me levanto y despierto a los de mi casa para que me acompañen. Es difícil narrar lo que siento, mi papá me abraza y a veces me pongo a llorar’.
Cuando se tiene ansiedad, las personas se sienten presionadas, con sensación de que se ahogan, de que les falta el aire y de que algo muy malo esta por ocurrir. La ansiedad es miedo generalizado, es sentir que gravitan amenazas en sus vidas y entornos. Es un presentimiento constante de peligro, sin que haya una razón aparente para ello.
De acuerdo con la psicología, entre los síntomas de la ansiedad se encuentran: miedo a perder el control de la vida, incertidumbre, desasosiego, irritabilidad, pobre concentración, pensamientos repetitivos catastróficos, respuestas y actos impulsivos y sensación de irrealidad e inseguridad, entre otros.
Los síntomas físicos pueden ser: mareos, vértigos, temblores, irritabilidad, taquicardia, agitación, sudoración, dificultad para respirar, tensión muscular, cansancio físico e inclusive dolores que agudizan la sensación de miedo. Así mismo puede surgir el pensamiento de que puede estar muriendo.
-¿Cómo ayudarse?
Es indudable que cuando la ansiedad va en aumento y la vida se torna más difícil de asumir, por los síntomas que le acompañan, se hace necesario y urgente pedir apoyo profesional, a fin de determinar si se requiere ayuda farmacológica y psicológica.
No obstante, hay varias formas para hacer frente a la ansiedad:
- Efectuar prácticas físicas de manera rutinaria.
- Realizar ejercicios de respiración, los cuales se pueden hacer a través de tutoriales que se encuentran en internet.
- Es importante cuidarse del consumo de sustancias psicoactivas o alcohólicas. Hay personas que afirman que los usan para bajar la ansiedad, conducta ésta que es errónea y contraproducente, porque puede aumentar la sintomatología.
- Es apropiado desarrollar una lista de tareas diarias o semanales y ser firmes en su realización. El no hacerlas puede ser un detonador de ansiedad: si bien un poco de ansiedad llega a ser aceptable, cuando esta va en aumento, es abrumadora la sensación.
- Es necesario ayudarse con actividades relajantes como tejer, pintar, dibujar, jugar, bailar, cocinar, cantar, leer, caminar y escuchar música con sonidos de la naturaleza.
- También es crucial tener y cultivar una buena red de apoyo, a fin de poder expresar las emociones y los sentimientos.
Todos estos recursos ayudan a mitigar y afrontar la ansiedad en momentos como los que estamos viviendo.
Finalmente, tenga presente que muchos de sus miedos son irreales y que usted ha dejado que entren a su mente.
* Psicóloga - Profesora titular de la Universidad de Manizales.
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