Beatriz Chaves Echeverry


Hoy quiero escribirle a usted, cualquiera que sea su género, edad, filiación política, esos detalles no me interesan, solo quiero recordarle la importancia que tiene su papel para el futuro de Colombia, en las próximas elecciones. No sé cómo llegó a ser líder, tal vez era el que más preguntaba en el colegio, o era el que organizaba a sus compañeros para que participaran en algún evento o siempre se interesó por la comunidad y, seguramente, fue o es parte de algún grupo de acción social. Ahora se destaca en su comunidad y la gente le cree, se ha ganado esa credibilidad y el respeto de quienes lo secundan, porque si es un líder, seguro tiene seguidores.
Para los aspirantes a ocupar curules en Cámara y Senado usted es alguien valioso, algunos tomarán en cuenta sus ideas y proyectos para su comunidad, pero para otros su valor solo se expresa en términos de votos; usted es un medio para que él o ella alcancen su fin. Usted es una mercancía y como tal tiene un valor que ese político pretenderá pagar. Aquí viene mi llamado urgente: ¡por favor no se deje comprar! Si vende su voto y el de las personas sobre las cuales tiene influencia, usted está vendiendo el país: Usted está vendiendo el futuro de mi hija y el de sus propios hijos a un personaje que va a llegar al congreso a robar, a hacer negociados con los contratos para las obras públicas que nos deben traer progreso, a robarse la plata de la comida de los niños en las escuelas, a inventarse pacientes con enfermedades como la hemofilia o el sida para poder desangrar las arcas públicas, a cobrar coimas a diestra y siniestra, a robarle parte del sueldo a las personas a quienes ayuda a conseguir un trabajo como pago por un favor político y no sé cuántas otras formas se habrán inventado para robarle a este pobre país los que otrora llamábamos “Padres de la Patria”, que ahora nos han sumido en una orfandad voluntaria, pues ¿quién quiere reconocer a un padre de mala calaña? Resumiendo, usted le va a entregar el país a una sanguijuela para que lo desangre, así que por favor no venda su voto.
Yo creo que todavía hay gente buena que podemos elegir, seguramente en el grupo que representa la ideología con la que más se identifica, existe alguien decente por quien se pueda votar. Pensar lo contrario es aceptar que la corrupción se ha apoderado de este país, entonces, ahí sí, apague y vámonos.
Siempre se habla del voto de opinión, creo que todos los votos deberían ser de opinión y a conciencia; todos tenemos la obligación de investigar por quién vamos a votar, porque tampoco creo que el abstencionismo sea la respuesta a los problemas de este país. Pero usted, líder, que está más cerca de los candidatos, que seguramente los conoce y se reúne con ellos, tiene una responsabilidad aún mayor, porque si le hacen una mala propuesta y la acepta, usted ya sabe a quién le está entregando el país, porque el candidato que se dedica a hacer campaña en una oficina, con una secretaria y un computador, con una hoja de cálculo, preguntándole cuántos votos tiene y diciéndole a cómo se los va a pagar, pues ya sabemos qué va a llegar a hacer al congreso, pero si no le queda claro yo se lo resumo: A robar.
Apoye a los políticos con ideas, con proyectos, con vocación de servicio; esos que todavía hacen campaña en los pueblos, untándose de realidad (que esperemos no olviden tan pronto lleguen a sus curules). Una vez un amigo me dijo que la política es un apostolado, ojalá haya muchos más que piensen como él; esos que saben que el político es un servidor público, que se debe a la gente, cuyo propósito es buscar el bien mayor y no el propio, que entiende que las arcas del Estado son para construir futuro y no para enriquecer patrimonios privados. Personas decentes, esa es la cualidad más importante que necesitamos buscar en los candidatos que vamos a elegir al congreso de nuestro amado país, en medio de esta crisis de corrupción que nos rodea es urgente encontrar en quien creer y es mandatorio que esas personas que vamos a elegir no nos defrauden, porque se están jugando el futuro de nuestras instituciones: cada corrupto se roba un pedazo de los cimientos que sustentan nuestra democracia.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015