Beatriz Chaves Echeverry


Hace poco conocí un poema maravilloso y lo encontré de la mano más hermosa que lo hubiera podido recibir; de mi hija Mariana. Alguna mañana oí su voz declamando unas líneas que me llegaron al alma. Escuché pacientemente, a distancia y en silencio para no asustarla y luego me acerqué y le pedí que lo dijera para mí. Aquí lo transcribo:
Miradnos.
Somos la luz de nuestra propia sombra,
el reflejo de la carne que nos ha acompañado,
la fuerza que impulsa a las olas más minúsculas.
Somos el azar de lo oportuno,
La paz que termina con las guerras ajenas,
Dos rodillas arañadas que resisten con valentía.
Miradnos.
Decidimos cambiar la dirección del puño
Porque nosotras no nos defendemos:
Nosotras luchamos.
Miradnos.
Somos, también, dolor,
Somos miedo,
Somos un tropiezo fruto de la zancadilla
de otro
Que pretende marcar un camino que no
existe.
Somos, también, una espalda torcida,
Una mirada maltratada, una piel obligada,
pero la misma mano que alzamos
abre todas las puertas,
la misma boca con la que negamos
hace que el mundo avance,
y somos las únicas capaces de enseñar
a un pájaro a volar.
Miradnos.
Somos música,
inabarcables, invencibles, incontenibles, inhabitables,
luz en un lugar que aún no es capaz de
abarcarnos, vencernos, contenernos, habitarnos,
porque la belleza siempre cegó los ojos
de aquel que no sabía mirar.
Nuestro animal es una bestia indomable
que dormía tranquila hasta que
decidisteis abrirle los ojos con vuestros palos,
con vuestros insultos, con este desprecio que, oídnos:
no aceptamos.
Miradnos.
Porque yo lo he visto con nuestros ojos,
lo he visto cuando nos reconocemos humanas
en esta selva que no siempre nos comprende
pero que hemos conquistado.
He visto en nosotras
la armonía de la vida y de la muerte,
la quietud del cielo y del suelo,
la unión del comienzo y del fin,
el fuego de la nieve y la madera,
la libertad del sí y el no,
el valor de quien llega y quien se va,
el don de quien puede y lo consigue.
Miradnos.
y nunca olvidéis que el universo y la luz
salen de nuestras piernas.
Porque un mundo sin mujeres
no es más que un mundo vacío y a oscuras.
Y nosotras
estamos aquí
para despertaros
y encender la mecha.
Este poema se llama “Somos Mujeres” y es de Elvira Sastre, escritora española, quien a su corta edad ya ha recibido varios reconocimientos como ser la ganadora del Premio Biblioteca Breve en 2019. Para mi este poema conjuga el pasado y el futuro de la condición femenina, pues si bien describe la opresión, la subyugación y el menosprecio que ha sufrido la mujer, también habla de un presente y un futuro de mujeres despiertas, conscientes de su importancia y de su papel como co-creadoras de su mundo y de una sociedad que puede ser diferente.
En un planeta en el que existe tanta violencia contra las niñas y las mujeres, donde hay culturas que permiten y promueven la mutilación genital femenina en pleno siglo XXI, países en los cuales la violación es tan frecuente que se ve como algo normal, todavía hay mucho por cambiar y mejorar, por eso es importante que voces como la de Elvira Sastre se alcen y sean oídas por niños y niñas como mi hija, pues en ellos está la posibilidad de que haya un cambio de conciencia y la construcción de un futuro mejor para toda la humanidad.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015