Relato hindú: quiromancia y futuro
Señor director:
Un quiromántico conoce a una bella mujer médica, en un tren que viaja a Roma. El cree en la quiromancia para proyectar el futuro de las personas. Ella guarda un secreto que se relaciona con su salud. Inician una relación interrumpida por vicisitudes de la cotidianidad. Hasta que él tiene un accidente en una calle donde es atropellado por un carro. Muy herido llega al hospital buscando urgencias y lo atiende la médica. Se inicia una relación más presencial y afectiva.
Un día viajan en tren y un pasajero saluda al quiromántico y le pregunta si sí es él. Lo niega. Pero ella lo descubre con la verdad. Él le pide el favor de leer la mano de su hija para ver si su futuro está en los deportes. Lo hace. Le dice que deportes no, que se dedique más al estudio. La adolescente se aleja brava. Cuando bajan del tren, él le cuenta que las líneas de la mano de la niña están cortadas en la mitad. De pronto cae en cuenta que el tren se va a accidentar. Corre para evitarlo, pero el tren hace una maniobra mágica y sigue su rumbo y se accidenta más adelante. Muchos muertos y heridos.
Un día lo visita su maestro en quiromancia, un sabio hindú. Ha escrito un libro titulado: “La quiromancia, 99% ciencia”. Le pide escribir el prólogo del libro. Pero él le pregunta por qué 99% y no 100%. Le responde que el 1% son personas que resuelven su futuro por ellos mismos. No escribiré el prólogo pues no estoy de acuerdo. Es 100%. Lo aplica a sí mismo, pues su mano no tiene la línea del amor: le puede decir a mi madre que nunca me enamoraré y casaré.
Un día la médica, consciente del acierto del accidente del tren, le muestra su mano para que la lea. Él dice: vas a tener una larga vida; a los 40 vas a ser dueña de tu propio hospital; a los 74 te van a dar un premio médico; y vas a tener 2 hermosos gemelos. A ella le viene una hemorragia y se desmaya. Al ingresarla al hospital, un médico tío le dice: ella tiene un tumor muy maligno y le quedan 3 meses de vida. Él le cuenta que ha leído su mano y que no es así. El médico preocupado toma las huellas de las manos de 4 cadáveres y las de él, para probar el error del quiromántico. Éste acierta que son difuntos y en las causas de sus decesos; también en la edad y profesión del médico. Éste queda maravillado. Dado que no cuenta con la línea del amor, se despide de la médica muy triste.
Ella le hace llegar un sobre para abrir el 26 de abril, día de su suicidio en un accidente de carro y así desprestigiar su quiromancia. Cuando él regresa, encuentra la adolescente deportista accidentada quien perdió su mano derecha (la que él leyó). Dice: ¿piensa que porque no tengo esta mano no hay nada que hacer? Yo misma construiré mi futuro y seré una campeona. Así apareció en los diarios. Ahí comprendió el 1% que construye su futuro por sí mismo. Y asumió ser él también ese 1% e ir al encuentro de su mujer amada, quien falló su suicidio y había sido operada con todo éxito de su tumor.
Alirio De Los Ríos Flórez
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