Gonzalo Gallo


Uno de tus mejores logros es acabar con todos los comportamientos motivados por el temor.
Lo logras cuando eliges que tu eje sea el amor que es la fuerza contraria y que aleja los duendes del miedo.
En su Primera Carta San Juan deja esto muy en claro cuando afirma: “Donde hay amor no hay temor”.
El amor es fuente de confianza y con su magia el temor se desvanece y ves que casi todas sus amenazas eran imaginarias.
En cuanto a las restantes te das cuenta de que las puedes manejar cuando tu amor y tu fe son fuertes.
Mejora el amor a ti mismo, a Dios y a los demás; afianza tu confianza con constantes actos de fe.
Te fortalece repetir: Creo, mi fe es fuerte, en ti confío, Señor; Dios, eres mi refugio; cada día confío más y nada me asusta.
Di esto sin cesar y visualízate como un ser firme y seguro. Di: “Señor, eres mi Buen Pastor y nada temo porque tú estás conmigo”.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015