
Liset Espinoza
LA PATRIA | Manizales
Luisa Fernanda Ocampo, de 15 años y oriunda de Chinchiná, se arrodilló y le suplicó a su madre que la perdonara por estar en embarazo. La respuesta de la señora, ya echada al dolor, fue un derroche de alientos para que sacara adelante sus estudios y su embarazo, el cual estaba en su quinto mes de gestación.
A Luisa su delgado cuerpo moreno no la delató, razón por la que su familia nunca sospechó lo que le ocurría. Cuenta que no se llegó a fajar su abdomen para ocultar su estado, pues el seguir con su barriga plana se lo atribuye a algo psicológico o al susto que sentía de que sus padres se enteraran de la verdad.
En Caldas, según las estadísticas vitales del DANE, el porcentaje de embarazos en adolescentes tuvo un comportamiento estable hasta el 2011 con un 13%, pero en el 2012 se incrementó en un 17,9%, ubicándose para este año por encima del porcentaje esperado a nivel nacional, que es del 15%.
En el primer semestre de este año se reportaron mil 36 nacimientos de madres, cuyas edades están entre los 12 y los 18 años. Manizales, La Dorada, Chinchiná, Riosucio y Supía son los que registran mayor número de nacimientos en este rango. (Ver recuadro número de nacidos en madres por municipio).
Carlos Alberto Montoya, pediatra afectólogo y docente de la Universidad de Caldas y Adriana del Pilar Arcila Rivera, especialista en educación sexual, manifiestan que las adolescentes que se enfrentan a temprana edad con el embarazo no cuentan con la preparación física y mental para tener una responsabilidad tan grande como la crianza de un hijo.
Por reducir
Chinchiná reportó 74 casos. Por tal motivo, Sandra Castrillón, primera gestora del municipio, expresó que con la ayuda de la Secretaría de Desarrollo Social, la Fundación camino de vida y el Hospital San Marcos, creo el proyecto Vidas. Con el programa se busca reducir el número de adolescentes en embarazo.
"Después de La Dorada, Chinchiná es el segundo municipio donde más embarazos se registran en menores de 14 años y por eso estamos trabajando fuertemente. Nos enfocamos más en ellas porque son los embarazos más riesgosos, pero sin dejar a un lado los que se presentan de los 14 a los 18 años", aclaró.
Agrega que el proyecto se inició desde mayo y está dividido en tres etapas. La primera culmina este 26 de septiembre con un foro en el que presentarán los resultados de las encuestas a padres, docentes y estudiantes de los colegios de las zonas urbana y rural.
El objetivo es conocer en realidad cuál es el problema que hay en cuanto al embarazo en adolescentes y cómo los entes involucrados hacen el proceso de prevención. Agrega que las etapas restantes se ejecutarán el próximo año.
Las historias
Luisa es representante del Consejo Municipal de Juventud. Ella dice que tuvo la fortuna de contar con el apoyo de sus padres y de su actual pareja, padre de su hijo, quien tiene 25 años.
“Llevaba cinco meses con mi novio. Al comienzo me dio muy duro y sentí miedo. Estaba con él en la sala de mi casa cuando le conté a mi mamá. Pensé en abortar, pero mi pareja no quiso. Al contrario me dijo que contaba con él para tenerlo”, dijo.
Agrega que después de esperar cinco meses y sacar todo a la luz, su vientre también salió a relucir por lo que le tocó cambiar su ropa. En su colegio a medida que avanzaba su embarazo, cambiaba la talla de las camisas del uniforme.
Luisa hoy tiene 16 años, está en undécimo grado y es la madre de Martín quien tiene cinco meses. “Es una felicidad muy grande. Un hijo no es un obstáculo en la vida, obvio hay barreras, pero para mí mi hijo es una fortaleza más para salir adelante y seguir estudiando, mi hijo es todo”, expresó.
Agrega que sus padres y sus tres hermanos la apoyan con el cuidado de Martín, del cual dice que es avispado y parecido al papá. Desde hace cuatro meses su pareja se fue a vivir con ella a la casa de sus padres, pues sostiene que no se van porque ella está haciendo las diligencias para ingresar a la Universidad de Caldas e inscribirse en la Facultad de Derecho.
“Había pensado esperar medio año, pero yo sé que uno muchas veces para y así se queda. Entonces vamos a ver cómo avanzan las cosas e irnos”, indicó.
Otro caso
Eilen Katerine Gutiérrez Mosquera, de 16 años, también vive en Chinchiná, pero ya no se divierte ni sale como antes, pues al igual que Luisa quedó embarazada a los 15 años. Sin embargo, no contó con el apoyo de su pareja de 27 años y tuvo que dejar sus estudios para cuidar a su hija Salomé.
Llegó hasta octavo de bachillerato y durante su embarazo su padre le dejó de hablar, pero desde que nació Salomé hace tres meses, la actitud de su papá cambió y volvió a tratarla.
"Me di cuenta a los dos meses y ahí mismo le dije a mis papás. A ellos les dio duro, pero me apoyan. Al principio no sabía ponerle el pañal, alimentarla, ni darle el tetero", narró mientras paseaba a su hija en coche por el parque.
Sin preparación
Carlos Alberto Montoya, pediatra afectólogo y docente de la Universidad de Caldas, manifestó que las adolescentes al ser madres a temprana edad corren riesgos antes y durante el embarazo.
"Una menor de 14 años o que esté entre esa edad y los 18 años debería es estar es estudiando. Algunas de ellas durante el embarazo consumen licor o drogas y eso es un riesgo grandísimo y ellas no tienen la madurez para estar en esa situación", expresó.
Agrega que cuando el bebé nace algunas presentan ruptura del vínculo afectivo y debido a lo jóvenes terminan abandonándolos.
"Ellas no son conscientes de lo primordial que es esta etapa. Los primeros años son irreemplazables porque es cuando se forma la personalidad del niño", indicó.
Adriana del Pilar Arcila Rivera, especialista en educación sexual, manifiesta que las adolescentes que se ven enfrentadas a un embarazo, deben asumir responsabilidades sin acabar de prepararse para ellas, pues más pronto de lo que se espera se distancian de sus amigos, de sus pares y van entrando al mundo de los adultos.
"Tienen menos horas para recrearse, hacer deporte e ir a fiestas. También se ven afectados otros procesos como el estudio y la posibilidad de obtener un título que les garantice mejores ingresos económicos", dijo.
Añade que la adolescencia es una etapa clave para el crecimiento erótico, para descubrir la sexualidad, explorar el potencial lúdico y recreativo, aspectos que, según ella, se tornan difíciles si se está en un proceso de gestación, lactancia o maternidad y más aún si no tienen la preparación necesaria.
Las prematuras madres aunque no pueden hacer cosas que realizan adolescentes de su misma edad, indican que la maternidad les cambió la forma de ver la vida y que aquellas que estén pasando por la misma situación no vean el aborto como una opción.
Harán foro
Sandra Castrillón, primera gestora de Chinchiná, informó que como medida para visualizar los embarazos en las adolescentes harán un foro el próximo 26 de septiembre en la Institución Educativa San Francisco desde las 8:00 de la mañana.
"Allí tendremos siete ponentes, entre ellos un psicólogo, una ginecóloga y un padre de familia, quienes contarán sus experiencias al tener una hija en embarazo menor de 14 años", dijo.
Indica que los apoyará la Dirección Territorial de Salud de Caldas (DTSC), el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y el Hospital San Marcos para orientar a los jóvenes sobre cómo cuidarse.
Algunos riesgos
Carlos Alberto Montoya, pediatra afectólogo y docente de la Universidad de Caldas, señaló algunas causas que se pueden presentar durante el embarazo en adolescentes como:
*Nacimientos prematuros.
*Incremento de las cesáreas, debido a que la pelvis no les da.
*Complicaciones en el parto al no estar preparadas.
*Deserción de la lactancia materna.
*Pérdida del vínculo afectivo.
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