
ADRIANA OSORIO
LA PATRIA|LA DORADA
Bajo un sol picante, a 31 grados centígrados, Víctor Bonilla esperaba a la 1:45 de la tarde que se llenara el cupo de los carros de balineras que son halados por su motocicleta, para transportar por la carrilera a los habitantes de las veredas Brisas, La Agustina, El Tigre y Buenavista, en La Dorada.
La salida diaria desde la zona rural es a las 5:00 de la mañana y el regreso, a las 2:00 de la tarde, desde el barrio Las Ferias Viejo. De ahí a Buenavista, el último destino, hay una hora y 20 minutos de trayecto. Este es el único medio de transporte con el que cuentan las comunidades de esas zonas rurales del puerto caldense, por lo que están en incertidumbre ante el proyecto de reactivación del Tren del Norte, que comunica con Chiriguaná (Cesar) y de ahí a Santa Marta, en la Costa Atlántica.
Víctor lleva varios años como transportador y dice que aunque hay riesgos, esta es la única manera para llegar al pueblo. "La salida hacia La Dorada es a las 5:00 de la mañana. Cada pasajero paga $10 mil y puede transportar su mercado o artículos del hogar. Si vuelve el tren, me quedo sin trabajo y toca buscar otro. El problema es que esta es la única manera que tenemos para transportarnos".
La situación no cambia, a pesar de que la región espera hace cerca de ocho años el regreso del tren, que hace el Gobierno Nacional presentó como proyecto estratégico para el país, junto con el de Bogotá-Belencito, pero que hasta ahora está en etapa de reparación de la vía. En el trayecto La Dorada a Chiriguaná son 521,2 kilómetros.
Habitantes de la carrilera
El problema es mayor, teniendo en cuenta que las comunidades de las veredas no son las únicas en el municipio que están entre el progreso y la incertidumbre, con el plan de reactivación de la que hasta hace tres décadas era la Ruta del Sol. Centenares de familias que viven cerca de la carrilera tampoco saben qué pasará con ellas.
Es el caso de Juana de Dios Ibarra, quien lleva 60 años en el barrio Las Ferias Viejo, donde vive con sus ocho hijos y sus nietos. Dice que nunca le han dicho que se tiene que ir y piensa que por los años que lleva en el lugar no la pueden sacar de su casa. "Un abogado nos dijo que nosotros ya tenemos derecho a estar acá y tampoco nos han dicho que nos tenemos que ir".
Además, cree que la llegada del tren les generaría varios beneficios, pues podría volver a preparar los tamales y rellenas que vendía hace 50 años a los pasajeros que llegaban de la Costa Atlántica. "En un día uno hacía entre 100 y 200 tamales y los vendía todos, luego tuvimos que buscar otras formas de trabajo".
Otro concepto entregan funcionarios de la Unión Temporal Ferroviaria Central (UTFC), que realiza la rehabilitación de la vía férrea. Helier Gallego, encargado de la seguridad industrial de las obras, dice que en el tramo entre La Dorada y Chiriguaná (Cesar) cerca de 10 mil familias deben ser reubicadas, porque sus viviendas están a menos de 15 metros de la vía férrea. Entre ellas está la mayoría del sector Las Ferias Viejo, en La Dorada, donde reside Juana de Dios.
Municipio, sin recursos para reubicar
La casa de Carmen Camacho también está casi al borde de la carrilera. Ella asegura que la construyó hace unos 50 años en un lote que compró y que incluso paga cada mes $15 mil por impuesto predial, por lo que no es invasión. "A nosotros no nos han dicho si nos tenemos que ir, por acá no viene nadie, solo los políticos cuando necesitan votos. Es bueno que el tren vuelva a pasar, pero que no nos muevan de nuestras casas, o que nos paguen por ellas".
Liliana Álvarez, gestora social de la territorial sur del proyecto, explica que la reubicación es el mayor reto social que enfrenta el plan, pues centenares de familias reclaman que les compren sus viviendas, pero por tratarse de una invasión, en la mayoría de casos, no habrá compensación económica.
"La gente nos pregunta que cuánto les vamos a dar por las casas, pero el proyecto no comprará casas, porque están invadiendo los terrenos a menos de 15 metros de la carrilera. El problema es que la gente confía en lo que se conoce como cartaventa, un documento donde dicen que son los dueños del terreno y lo venden o se los venden así, pero este no tiene validez", explicó Álvarez.
El alcalde de La Dorada, Erwin Arias, le dijo a LA PATRIA que el municipio no cuenta con recursos para la reubicación de las familias, por lo que espera que la empresa que llegue a operar el tren tenga en cuenta tiene que dar una solución a este problema y al de transporte a las veredas que no tienen una vía distinta a la férrea.
Explicó que son cerca de 700 familias del municipio caldense que deben moverse de sus casas, por requerimientos de seguridad. "El Municipio ha sido claro en decir que no hay recursos para reubicarlas, lo que sí podemos pensar es en donar lotes. Necesitamos que las empresas que desarrollan el proyecto nos garanticen esto y el transporte de las comunidades de las veredas".
Sin embargo, el mandatario municipal dice que es consciente de la importancia de reactivar el tren, pues lleva progreso al puerto, al convertirse en la conexión entre el centro y suroriente del país con la Costa Atlántica. "Con proyectos como este y el dragado del río Magdalena, La Dorada se convertirá en sede de grandes empresas y se reactivará la economía.
Por ahora, líderes comunitarios y la administración municipal esperan los avances de las obras, pues se tiene previsto que en octubre de este año la Unión Temporal Ferroviaria Central informe en cuánto tiempo estaría lista la carrilera para continuar con la licitación en la que se defina qué empresa operará el tren.
Avance es del 73,5%: ANI
Sobre los trabajos en la vía férrea entre La Dorada y Chiriguaná, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) explica que al 31 de enero pasado el avance físico de las obras alcanza un 73,5%.
La entidad asegura que las obras de reparación de los puntos críticos deben culminar el próximo 30 de marzo. Además, a finales de este mes se iniciarán trabajos en dos puntos críticos más con recursos del Fondo Adaptación.
En cuanto al total de actividades de mejoramiento de vía, mantenimiento, operación, vigilancia y control de tráfico, la Agencia explicó que serán ejecutadas hasta la terminación del plazo contractual, es decir, hasta el 31 de octubre del 2015. "Así mismo, dadas las condiciones actuales de ejecución de obras, incluidas la ejecución de actividades complementarias como el mejoramiento de vía y las obras ejecutadas con el Fondo Adaptación, se espera contar con vía a disposición de posibles operadores férreos, en el segundo semestre del año 2015", indicó la Agencia por escrito, en respuesta a preguntas de LA PATRIA.
1.458 kilómetros conforman la vía férrea del tren del Norte, con los tramos: Facatativá – Bogotá – Belencito (297,9 km), La Caro – Zipaquirá (20,4 km), Cabañas – Puerto Berrío (33,1 km), Ramal - Capulco (4 km) y La Dorada – Chiriguaná (521,2 km) y Chiriguaná - Santa Marta.
¿Qué piensa sobre la llegada otra vez del tren?
Luz María Bayuna
Llevo 14 años viviendo en el sector y vemos trabajadores, pero nadie nos ha dicho nada. Acá solo vienen a hacer política y se van. No sabemos si nos tienen que reubicar.
Carmen Ríos Bedoya
No nos han dicho si nos tienen que reubicar, pero donde estamos no es invasión, nosotros compramos esta casa hace cuatro años.
Fabiola Paredes Díaz
Nunca nos han hablado de reubicación. Llevamos mucho tiempo en este lugar, no nos tienen por qué sacar.
Sandra Devia
Llevo siete años transportando a las personas de las veredas en los motocarros. Es el único medio para salir de esas zonas al pueblo.
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