
Osvaldo Hernández
LA PATRIA I Manizales
Corría el 2001 y el Atlético Bucaramanga estaba en crisis deportiva. El equipo, siendo dirigido por el argentino Jorge Ramoa, ante la salida a mitad de semana del paisa Gabriel Jaime "Barrabás" Gómez, perdió el domingo 1-3 con el Once Caldas. Ese juego fue especial para Edwards Jiménez, porque lo habían ascendido con cuatro compañeros más de la Primera C y debutó como volante recuperador.
Echado "Barrabás" Gómez, al día siguiente se hacía cargo del equipo Jorge Luis Pinto, paisano de Edwards; ambos nacieron en San Gil. Eso lo ilusionó para seguir allí.
Llegó el lunes y lo primero que hizo Pinto fue llamar a los "pelaos", entre ellos Edwards Jiménez y los devolvió para la Primera C. Les dijo que no iba a contar con ellos.
Retornó a su casa frustrado, con ganas de dejar el fútbol y ponerse a estudiar. Pero sus padres y Jesús "Kiko" Barrios, el técnico de la Primera C, le aconsejaron que continuara. Y así lo hizo, hasta que un domingo tuvieron el partido en Pamplona que le cambió la vida.
"Kiko" Barrios perdió para ese juego al centro delantero, llamó a Edwards y le pidió que le jugara en esa posición. A lo largo de la semana ensayaron movimientos que debía hacer.
Llegó la hora del partido, ganaron 0-4 y Edwards hizo 2 goles. Regresó a su casa feliz. Volvieron a los entrenamientos, Edwards se integró al trabajo con los volantes y "Kiko" Barrios le preguntó que qué hacía. El jugador le dijo que entrenar y Barrios dijo que él ya no era más volante de recuperación, que debía seguir actuando como delantero. Y así fue.
El sangileño se convirtió en el goleador del Bucaramanga en la Primera C. Dice que hizo 15 goles en 8 partidos. Pasaron los meses y los partidos hasta que apareció la opción de ir a probar con el Atlante, de México. Edwards se fue con cinco compañeros más.

Llegó a la veeduría y le fue bien; marcó muchos goles, lo que le permitió firmar contrato. Recuerda que pasó de ganarse 500 mil pesos mensuales en el Bucaramanga a firmar por 6 millones mensuales en suelo mexicano. Jugó durante dos años en la segunda división del país "manito" al lado de jugadores como Roberto Carlos Cortés, David Montoya, Oswaldo Mekenzie, Carlos Gutiérrez y Leonardo Fabio Moreno, entre otros.
El contrato con el Atlante se venció y volvió al Bucaramanga porque Luis Fernando Yepes, dueño del equipo, que lo tenía referenciado, optó por no vender sus derechos deportivos y que retornara. Lo curioso fue que cuando volvió al equipo y a Bucaramanga, nadie lo conocía: "Decían que quién era ese, que quién era el mexicano...jejeje".
Su retorno a competencias con el onceno "canario" fue inolvidable: vencieron 4-2 al Medellín y Edwards hizo dos de los cuatro goles. Ese día, el partido lo transmitieron Carlos Antonio Vélez y Jorge Eliécer Torres, quienes lo bautizaron como el "Toro de San Gil". Y así se quedó. El exjugador del Once Caldas, tiene 39 años, está casa con Jénifer Molina y es padre de Juan Diego.

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015