Jaime Alzate


Acabamos de pasar una semana bastante movida, durante la cual pasó de todo. Lo más importante fue la exitosa Cumbre de las Américas en la cual bajo el manto protector del presidente Santos y su señora, con la ayuda invaluable de la canciller Holguín, tuvimos una magnífica fiesta democrática que nos proporcionó un gran crecimiento en el ego, porque nunca en la historia habíamos sido objeto de tal cantidad de elogios de todas partes del mundo, hasta el punto que ni nosotros mismos nos creíamos que fuéramos tan importantes. Pero como a la gente hay que creerle, y quienes han hablado maravillas de Colombia son muchos de los que hasta hace poco no hacían sino "pordebajearnos", pues hay que creerles que nos hemos convertido en las vedetes de América Latina.
Hablando seriamente, el resultado de esta reunión fue más que satisfactorio y los resultados no están tardando en verse. El inicio de la Cumbre con 30 presidentes a bordo fue una muestra de lo que vendría después, con la reunión de mas de 700 empresarios de todo el mundo que tuvieron la oportunidad de conocer de primera mano la labor desarrollada por los dos mandatos de Uribe y lo que llevamos de Santos. Los elogios no se dejaron esperar, máximo cuando ya se estaba rumorando que el presidente Obama nos iba sorprender, como en efecto lo hizo, informando al mundo que el 15 de mayo próximo comenzaremos a operar con todos los "fierros" el tan mentado Tratado de Libre Comercio que estuvimos esperando tantos años como una herramienta de progreso en la lucha contra la pobreza.
Después vino el show central, y aunque los negativistas profesionales han tratado de restarle importancia, el hecho de que solo se presentaran las deserciones de Chávez, quien encontró en su enfermedad una excusa de papayita, del resentido Correa, porque no tenía limpia su camisa de bordaditos, y del baboso de Nicaragua por cuya ausencia damos gracias al altísimo, hizo que el foro transcurriera sin insultos ni los ataques rastreros a que nos tienen acostumbrados estos personajes. Adicionemos que la desagradable señora Kirshner también se fue furiosa a pelear con los ingleses, ya que Santos no quiso meterse en problemas que no le tocaban y no mencionó su enredo con las Islas Malvinas, el cual usualmente sacan a relucir los malos presidentes de Argentina cuando tienen problemas internos, para desviar la atención de un pueblo que ha disminuido en forma alarmante su antes reconocida importancia mundial. Y ni hablar de lo que se les viene encima con la nacionalización de la petrolera Repsol, con lo que pretende quitarle el primer lugar a Chávez en estos menesteres.
Al otro día de finalizados los encuentros teníamos reunido en Bogotá al alto mando de España, con el Sr. Rajoy a la cabeza, mirando por todos lados de donde había aparecido un gigante, donde ante solo había un país en vísperas de ser calificado como fallido, para promover inversiones acá.
Brevemente menciono el escándalo que se ha suscitado con los James Bond del presidente Obama. Esto no habría sido ni mentado si los gringos no estuvieran en campaña presidencial, pero como en todas partes se cuecen habas, los enemigos políticos de Obama han armado un follón del demonio por una pelea de prostitutas sin mayor importancia. Eso no le resta a la magnífica organización y los resultados obtenidos, por lo que los primeros que deben echarle tierra a este asunto son los periodistas colombianos, y dejar de lado algo que solo incumbe a la policía gringa, tan renombrada por sus películas policíacas, pero que en la realidad puso en tanto peligro a su propio comandante supremo.
Ahora falta encontrar a Ublime, cuya desaparición denunció tan valientemente Shakira, trabajo que debe hacer antes de retirarse el mejor policía del mundo, quien, y lo digo con todo el sentimiento, nos va a hacer mucha falta en su exitoso combate contra los narcos, los bandoleros, y todos los delincuentes.
Finalmente debo mencionar a ese angelito de largos rizos que nos puso a chocolear a todos al entregar el colibrí simbólico del evento a los presidentes, quienes comenzando por Santos dejaron escurrir uno que otro lagrimón.
Bien por Colombia, por Cartagena y por las autoridades que demostraron que hasta uno de los Beatles se puede presentar con éxito y sin riesgos en nuestra patria. Seamos optimistas de que a pesar de los problemas políticos y los del Poder Judicial vamos saliendo adelante en nuestro progreso.
P.D.: El cumplimiento del deber es aquello que uno espera de los otros; no lo que tiene que hacer uno por los demás.
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