Efrain Castaño


Hoy es el día mundial de la salud mental; se sabe bien que casi toda enfermedad y el rendimiento humano están cimentados en una buena salud mental es decir en una manera recta de captar la existencia y vivirla.
Víctor E. Frankl fue un hombre de amplio pensamiento; siquiatra, estuvo prisionero durante mucho tiempo en los desalmados campos de concentración de la guerra mundial; él mismo sintió lo que es estar en una existencia desnuda, desposeída de bienes y dignidad, tratado como número y cosas que como persona.
Cómo pudo él que todo lo había perdido, que había visto destruir todo lo que valía la pena, que padeció hambre, frío, brutalidades en su contra, que tantas veces estuvo al punto del exterminio, ¿cómo pudo aceptar que la vida fuera digna de ser vivida?; este hombre que vivió semejante situación merece que se le escuche y lea; su testimonio es esperanzador sobre la capacidad humana de trascender dificultades, enfrentar tropiezos y sin sentidos y descubrir la verdad conveniente y orientadora.
¿Cómo hizo este hombre para conservar salud mental positiva frente a una persecución injusta, un trato inhumano, una soledad fría, una humillación a la dignidad humana?; es aleccionador desde todo punto de vista y sobre todo es bueno saber que la fuerza de sus reacciones las dejó escritas en una pequeña y profunda obra que escribió: "el hombre en busca de sentido".
Recordemos algunas de sus palabras que pueden ayudarnos en el crecimiento vital: "en última instancia -nos dice- vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que ello plantea y cumplir las tareas que la vida asigna continuamente a cada individuo; unas veces la vida nos pide acción, otras meditar y sacar consecuencias y a veces pide la vida cargar la cruz".
El año de la Fe que mañana se inicia para todo el mundo creyente como eco de los cincuenta años del Concilio Vaticano II que tanto frescor trajo a la Iglesia y al mundo, revive el contenido del sentido de la vida y por lo tanto inyecta salud mental, capacidad de vida, animación existencial.
El "Motivo y la razón" que cantamos en el bolero enamorado y con el corazón en los labios es cierto que da fuerzas para vivir, que ilumina el sendero por estrecho que sea, que da cobijo aunque haga frío; la Fe es la fuerza que da "el motivo y la razón" a la existencia y por lo tanto es impulso fuerte y vital.
Al entrar a la sala de cine para ver la anunciada cinta en tercera dimensión quedé sorprendido gratamente al experimentar cómo cambia lo que se ve en la pantalla al colocarme la gafa necesaria para ello; se me ocurrió pensar que así es la Fe: me permite ver el mundo en profundidad, mayor acción y belleza.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015