Jaime Alzate


No quisiera volver a repetir opiniones que ya de por sí han sido el tema trágico de toda esta semana por la gigantesca pérdida de gran parte de territorio que ha sufrido nuestra patria a manos de una manada de viejos cacrecos que han dedicado los últimos días de sus placenteras vidas a tratar de demostrar que por su infinita sabiduría son los únicos capaces de resolver problemas que nadie más es capaz de solucionar. La cantidad de errores con que está plagada la sentencia, o mejor el "fallo" porque así es como se lo debe llamar, ha sorprendido inclusive al baboso de Ortega quien no se sabe qué argucias utilizó para que al final hubiera conseguido mucho más de lo que esperaba.
Pero como no hay un favor sino hay un contra, tenemos que reconocer que la estrategia de Colombia adoleció de múltiples errores, que en su mayoría se debieron a una gran petulancia de los negociadores y de los ministros de Relaciones quienes durante demasiados años permanecieron defendiéndose de los ataques de Nicaragua con los mismos anticuados argumentos, sin darse cuenta que en un mundo globalizado y cambiante las tesis de hace cuarenta años era poco lo que podían servir en las épocas actuales.
Desde hace muchos años voy a pasar vacaciones a San Andrés, y fuera de algunos arreglos importantes que se hicieron sobre la Avenida Costanera hace unos tres años, y que ya están siendo destruidos por la falta de mantenimiento, todo sigue igual a cuando el General Rojas Pinilla descubrió, como todo un Colón, las islas del archipiélago. A uno le da dolor de patria ver el abandono de semejante tesoro que en otras épocas solo sirvió para traer contrabando de electrodomésticos y licores, cuando esos productos eran desconocidos por los del interior. Me consta que los raizales suplicaban, y aun lo hacen, para que les dieran desde lo más elemental como es el agua de la cual carecen, hasta escuelas y hospitales, los que aun hoy increíblemente no han podido que les construyan, o están en situación de total abandono. Cosas tan simples como la carretera circunvalar que lleva a algunos sitios turísticos destruidos no es transitable por la gran cantidad de huecos y basuras.
Pero lo peor está por venir. El año pasado que volví a la isla, me encontré con que gran cantidad de los edificios al borde del mar están abandonados. La razón es que todos pertenecían a narcotraficantes y la Dirección Nacional de Estupefacientes expropió, pero allí están como el mejor símbolo de la inutilidad de nuestra burocracia y nuestras leguleyadas. Nadie les ha puesto la mano, por lo que hoy da vergüenza pasear por la avenida; seguramente ahora que los vecinos se quedaron con todo y conociendo el afecto que siente Ortega por la cocaína, este corredor natural marítimo va a convertirse en el paraíso de los traficantes, puesto que Nicaragua ni quiere, ni tiene con qué enfrentar este formidable negocio. ¡Ni más pendejos que fueran!
Puede ser que yo sea muy pesimista, pero creo que no pasarán dos meses antes de que al gobierno y a todos nosotros se nos haya olvidado esta verdadera tragedia. Ya están prometiendo el oro y el moro a los raizales, sobre todo a los pescadores, ofreciéndoles ayudas de toda clase. Ojalá y esto sea cierto, porque a menos que declaremos la guerra a los Nicas esto no tiene vuelta de hoja, pues es el resultado de una pésima defensa de nuestra soberanía, donde nos dieron por donde se rompen las ollas y, como decía Caro cuando nos robaron a Panamá, entregamos un país entero y nos devolvieron la mitad.
Qué dolor de patria que estamos sintiendo todos los colombianos, pero eso de contraatacar diplomáticamente es casi tan frustrante como sentarse a negociar con los narcoguerrilleros en Cuba, sabiendo que ya deben estar preparándose para respaldar al gobierno usurpador cuya cabecilla es como todos los de su ralea, cortada por la misma tijera. ¡Qué semana tan siniestra y qué sentimiento de dolor nos embarga!
P.D.: El mayor placer de una persona inteligente es aparentar ser idiota delante de un idiota que aparenta ser inteligente.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015