Jaime Alzate


Se llegó el Día de la Independencia, el que nos trajo una rara mezcla de incertidumbres, temores y rechazos, creando en medio de nuestra ya temerosa forma de vivir nuevas inquietudes que serán muy difíciles de digerir, sobre todo cuando nos seguimos moviendo en tenebrosas aguas que nos están llevando por las mismas sendas, o tal vez peores, a las que hemos tenido que sufrir durante tantos largos y sangrientos años. Sin que en ese tiempo, desafortunadamente, hayamos logrado sobrepasar las inquietudes que nos han mantenido en medio del dolor de ver a una patria amada convertida en un campo de batalla, sin esperanza segura de que en poco tiempo vamos a salir de semejante martirio.
Este 20 de julio debería servir para que aflorara el espíritu de convivencia entre todos los que vivimos cobijados por un patriotismo que si bien tenemos a ras de piel, solo nos sirve para demostrar al mundo y a nosotros mismos que, de lo único que estamos ciertos, es de que estamos listos para explotar contra nosotros mismos en cualquier momento, sin que nos importe un bledo el no mostrarnos como un país medianamente civilizado.
La instalación del Congreso este año, tal como lo manda la Constitución, solo sirvió para aumentar los sentimientos de rechazo entre los mismos partidos políticos, que deberían ser los baluartes de una civilidad rodeada de patriotismo, y no de un manto de odio patrocinado por quienes deberían ser precisamente los gestores de un país verdaderamente en paz.
Comprendemos, sin ambages, que el hecho de vivir en una democracia trae consigo toda clase de hechos que van desde las tranquilas aguas en las que viven la mayoría de los países del tercer mundo hasta los tenebrosos episodios de terrorismo, como los que están teniendo que soportar los más civilizados en estas épocas recientes.
No es entonces raro ver cómo en Colombia nuestra situación de vida, lejos de ser un paraíso, hace que nuestra idiosincrasia nos lleve por caminos en extremo difíciles.
Por eso, a mi modo de ver, este nuevo Congreso va a incrementar aceleradamente la desunión entre los colombianos, ya que el momento en extremo difícil que se nos presenta, por el desespero con que el gobierno está haciendo hasta lo imposible para que les sean aprobados por el pueblo las negociaciones con los bandidos terroristas, va a incrementar los odios y los enfrentamientos, aunque se pretenda lo contrario.
Muy complicado e incierto se presenta el futuro y muy distantes los contendores que se enfrentan en esta guerra fratricida. No es fácil hacer un examen imparcial de los argumentos que esbozan los contrincantes y más difícil aún el panorama, cuando el país sabe muy bien que las bandadas de lo timochenkos no son personajes propiamente de fiar, y sus actitudes de escorpiones venenosos ensombrecen más aún el futuro de un país, que a pesar de lo que se diga por los gobernantes ansía desesperadamente la paz, pero que esta sea manejada en una forma que no signifique una vergonzosa entrega, sino que implique una valiente negociación en la que no se pierda ni el más pequeño pedazo de honor de la patria.
Para terminar, con algo que puede parecer superficial, debo confesar que siempre me ha parecido la letra de Himno Nacional algo verdaderamente incomprensible, así como por el contrario, su coro y su música reflejan una marcialidad magnífica. En vez de añadir una o dos estrofas como se ha propuesto al nuevo Congreso, lo que se debería hacer es recortar unas cuantas estrofas donde la misma peluquera que le recortaría los "cabellos a la Virgen y los cuelga en su agonía". Sobre el escudo también hay mucha tierra y mucho mar qué borrar, porque infelizmente los vecinos, gracias a nuestro pésimo manejo diplomático, se quedaron con casi todo nuestro amado San Andrés.
Que Dios nos tenga de su mano, porque lo vamos a necesitar con toda el alma.
P.D.: Ningún hombre casado es atractivo, excepto para su mujer. Y muchas veces ni siquiera para ella, según me han dicho.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015