Efrain Castaño


Se lamentó en días pasados la muerte en Puerto Rico de una de las cantantes del famoso conjunto "las chicas del can" que de verdad sembraron el mundo de sones con su orquesta femenina de gracia y arte; esta chica le cantó al amor en muchas de sus canciones con privilegiada voz y gracia de interpretación; goce eternamente del Señor.
Pero extraña en el ámbito noticioso que no se diga nada de otras muertes que son cantos al amor eterno y que bien merecen ser tenidas en cuenta; quiero resaltar la muerte de Manuel García Viejo, religioso español de 69 años perteneciente a la orden hospitalaria San Juan de Dios.
Natural de Folgoso de la Ribera (León, España) este misionero pasó casi la mitad de sus 52 años como religioso consagrado Hospitalario en el África dedicado a mejorar las condiciones de vida de los más necesitados como director médico del Hospital San Juan de Dios Lumsar.
Un día empezó a sentir malestar y decaimiento y al ser sometido a revisión se le encontró la razón de su estado: había contraído el mortal virus del "ébola" en el contacto con sus enfermos; desde entonces siguió hasta donde fue capaz en el servicio médico hasta que fue trasladado a la sexta planta del hospital Carlos III de Madrid donde falleció tras doloroso tramo de vida el 25 de septiembre de este año, en medio de un himno de esperanza y un gesto de amor ofrendado por los más necesitados: una muerte de amor.
El 12 de agosto, días antes, falleció también en España el hermano de la misma orden de San Juan de Dios Miguel Pajares unos días después de su repatriación desde Liberia donde se había infectado del virus mientras asistía a los enfermos en el hospital San José de Monrovia; otra muerte de amor.
En este momento, en este día a esta hora se encuentran laborando en su labor apostólica más de 26 misioneros españoles en cuatro países afectados por esta epidemia mortal (Guinea, Sierra Leona, Liberia y Nigeria) y han decidido no salir de allí así queden algún día infectados por el virus temido; esto es clara donación de amor, entrega total amorosa más allá de lo romántico, placentero; es el amor total que se dispone a morir de amor, casi siempre en el anonimato, sin ser referido por medio de comunicación alguno, pero con la firma indeleble de un seguimiento profundo de la vida de Jesús de Nazareth.
Hablo de solo 26 españoles, sin contar otro centenar de misioneros religiosos y laicos que de igual manera sirven a los más necesitados de la tierra sin violencia, sin costos altos de recompensa, sin salarios astronómicos de astros del deporte, arte, música o acciones de guerra.
Esto enamora, entusiasma, compromete; es invitación a un mayor compromiso con los más necesitados de la tierra rompiendo el egoísmo e individualismo de una comodidad dulzona; es traer fuego de amor a la tierra como anota el Evangelio. Es reto e invitación.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015