Efrain Castaño


El 17 de junio de 1923 en las horas de la mañana en la naciente ciudad de Manizales que parecía un hervidero de ideas, entusiasmo, creatividad y crecimiento, un grupo de personas se reunieron en un bello paraje de verdor hermoso y fecundo.
Los primeros difuntos de las fundantes familias eran sepultados en un campo de la llamada "la cuchilla", hoy sector de Chipre, pero era querer general tener un sitio hermoso que fuera el campo santo para el descanso eterno de los seres queridos.
Ello motivó que aquel 17 se reuniesen con el objetivo de bendecir la primera piedra para el cementerio central de la ciudad que pasaría a llamarse "cementerio San Esteban" en memoria del primer mártir cristiano que murió sin espantos ni miedos y dando gloria a Dios perdonando a sus verdugos.
Aquel día nació nuestro querido cementerio San Esteban que durante muchos años fue el lugar único para sepultar a los seres queridos de esta región, con un diseño bello y una distribución de armonía: en todo el centro estaría el templete con la cruz y por callejuelas trazadas con elegancia podrían transitar los visitantes de las tumbas llenas de recuerdos.
Si bien es cierto que hay que reconocer la belleza de las nuevas formas de los campos santos para difuntos hoy llamados "jardines", es justo resaltar en este día la hermosura de este campo "San Esteban" muy ligado a las historias de la ciudad ya que fue asiento de los seres queridos de los primeros pobladores e instituciones urbanas.
Visitar hoy este cementerio es hacer un recorrido de arte: son muchas las obras de arte que sobre todo en mármol hay a lo largo y ancho de nuestro lugar destinado a la sepultura de seres queridos: tumbas, osarios y hoy cenizarios son parte de la presentación abierta.
Obras de arte como varias "piedad" muy nuestras por ser trabajos de artistas y escultores de nuestra ciudad: esculturas de fino mármol casi todo importado y elaborado en talleres de nuestro departamento.
Ángeles del silencio y de la Esperanza, así como imágenes en actitud orante y de María de Nazareth como madre que acompaña y consuela.
Visitar este cementerio es un recorrido que ayuda a la meditación, oración y reflexión con la ayuda de verdaderas obras de arte que nos señalan que allí hay un campo donde se descansa eternamente y en la Paz de Dios.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015