Efrain Castaño


El 3 de diciembre de 1957 es para la historia del mundo un día en verdad histórico por su alta significación; hasta ese día la enfermedad cardíaca era una pendiente segura a la muerte que solo podía ser tratada con altas dosis de dinero por sus largos periodos para algunos que lograban suerte en los resultados fármacos y de tratamiento.
Pero aquel 3 de diciembre ocurrió un hecho de grande resonancia en la medicina mundial y en los efectos para la salud humana; aquel día se realizó el primer trasplante de un corazón.
El doctor Cristian Barnard con su equipo venía hacía algunos años buscando la posibilidad de poner un nuevo corazón a un ser humano sacado éste del cuerpo de otro humano; ocurrió que un joven de 25 años murió en un accidente y que las circunstancias se unieron para el exitoso día.
El Dr y su equipo venían dando tratamiento al señor Louis Washknsky (de África del Sur) y con 55 años de edad; este paciente admitió que en su cuerpo se realizace la propuesta operación; fue así el primer hombre en recibir un corazón humano y continuó viviendo por años más sin mayores problemas.
La operación duró más de cinco horas y fue todo un éxito; solo había el peligro de contraer una infección o bacteria que con los cuidados de médicos y enfermeras no se dio; ese día, se realizó para bien de la humanidad y su salud el primer trasplante de corazón; la ciencia daba así un importante paso que hoy muestra avances inmensos que traen mejoramiento en la perspectiva de la salud.
Es innegable el papel de la medicina en el bienestar y mejoramiento de la salud humana; tal vez por ello se hace mención hoy como "día panamericano del médico" a quienes felicitamos y agradecemos su profunda, sabia y positiva labor para el bien del ser humano.
Llega diciembre y muchos se empapan de la belleza de este tiempo, de su colorido y sonidos, del ambiente agradable y de esperanza; este mes regala oportunidades de descanso, unión familiar, revisión de vida, acercamiento con personas que amamos de verdad y en las peripecias y afanes del año poco podemos tratar y tener cerca.
Es verdad que la Navidad es alegre, que aun en los que están heridos por ausencias, dificultades, retrocesos y oscuridades lleva a sentir que como un pesebre sencillo no falte la estrella de la esperanza y el canto del ángel que anuncia el nacimiento del amor, camino hacia la paz.
Permitamos un trasplante de corazón para cada uno; miremos el humilde pesebre y anhelemos tener el corazón del pequeño de Belén que es corazón manso y humilde; dejemos que este corazón se convierta en enamorada maraca que palpita canciones de amor; diciembre nos regala un nuevo corazón con ganas de más fraternidad, justicia y verdad.
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones y Políticas de privacidad de LA PATRIA S.A.
Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2015