
Vendavales, crecientes y deslizamientos afectaron viviendas en Belalcázar y en Anserma, en los últimos días. Las comunidades están ala espera de ayudas para reparar las casas y regresar.
En Anserma suben damnificados
El reporte hasta ayer es que por lo menos 30 viviendas fueron afectadas por las lluvias del viernes pasado. Sin embargo, las autoridades creen que la cifra subirá a medida que la comunidad ponga en conocimiento más casos, sobre todo del área rural.
En el barrio Las Playas, Germán Cardona, dijo que la ladera que está en la parte trasera de su casa se está deslizando.
De las veredas Juan Pérez y Tabla Roja reportaron que la quebrada se salió del cauce y varias familias están en emergencia por deslizamiento.
Cecilia Ríos, de la vereda el Cerro, afirma que hay un deslizamiento y que dos viviendas están a punto de ser cubiertas por un derrumbe. A ella se suma Gloria Jaramillo, quien afirma que su vivienda en la vereda Cauya quedó apunto de irse por un voladero.
En la vereda el Rosario, la quebrada Palermo se salió del cauce e interrumpió durante varias horas el pasó de vehículos y dejó en riesgo dos casas. Fueron tantas las emergencias que se quedó corto el personal de la Defensa Civil y la Cruz Roja.
La situación obligó a decretar la calamidad pública, con lo que se busca que los recursos para atender a los afectados lleguen de manera rápida.
Silvio López, comandante de Bomberos, advirtió que hay sectores en Anserma muy vulnerables que podrían presentar nueva emergencia especialmente en los barrios La Marina, San Isidro, Los Tilos, entre otros periféricos.
La Gobernación y la Alcaldía se reunieron en el municipio y ya respondieron con las primeras ayudas.
Destechados en Belalcázar
En este momento están sin techo y durmiendo bajo el frío Germán Vásquez, su esposa, Sandra Bigama, y sus hijos Yeni, de 11 años; Maria Yadira, de 8; Nando Iván, de 7, y Junior Germán.
"Era un día de sol. Faltaban 10 para las 4:00 cuando se empezó a oscurecer, eso fue de un momento a otro. Al poco tiempo estaba ventiando y cayendo lluvia, luego cayó granizo". Así recuerda Germán lo ocurrido la tarde del miércoles pasado.
Dice que en la casa vive con su familia y otras personas que trabajan en fincas de la vereda La Cascada y otros sectores de la zona rural de Belalcázar, en el Bajo occidente de Caldas.
Germán agrega: "estas noches han sido muy duras porque no nos alcanzamos a cubrir con los pedazos de cinc que quedaron. Estamos esperando que nos lleguen las ayudas".
De acuerdo con el reporte del Comité Local de Emergencias de Belalcázar 36 casas resultaron afectadas con el vendaval. El registro indica básicamente daños en los techos de viviendas ubicadas en La Cascada, San Isidro, Buenavista, El Socorro, Madroño, La Florida, La Granja y El Carmen.
En estas y otras veredas también los campesinos resultaron damnificados por las pérdidas total o parciales de sus cultivos, sobre todo de plátano, a lo que se suman los de café y de aguacate.
La subsecretaría de Desarrollo Económico remitió el censo al Comité Municipal de Gestión del Riesgo con el fin de que con la Gobernación se adelanten las gestiones en busca de ayudas, ante el Gobierno Nacional.

Foto | Fernando Gómez | LA PATRIA
Cultivos de plátano, los más afectados con vendaval en Belalcázar.
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